Por unanimidad, el Senado de la República ratificó el Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre el trabajo decente para las trabajadoras y los trabajadores domésticos, adoptado en Ginebra, Suiza, en junio de 2011.

Con 105 votos a favor, el pleno de la Cámara Alta aprobó, sin discusión alguna, la adhesión a dicho Convenio, con lo cual el gobierno federal refrenda el propósito de garantizar la promoción y protección efectiva de los derechos humanos de las y los trabajadores domésticos.

De acuerdo con el dictamen aprobado, los Estados Parte deberán instrumentar medidas que garanticen la libertad sindical, el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva, así como la eliminación de todas las formas de trabajo forzoso u obligatorio.

Además, se deberá impulsar la abolición efectiva del trabajo infantil, así como la eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación.

El Convenio, remitido al Ejecutivo Federal, permitirá atender las recomendaciones de mecanismos de derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas; del Comité de Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, entre otros.

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