Somalia es el país más corrupto del mundo, según el Corruption Perceptions Index (CPI) 2019 dado a conocer hoy por la ONG Transparency International.

El índice evalúa los niveles percibidos de corrupción del sector público en 180 países, según expertos y gente de negocios. Se vale de una escala de 0 a 100, donde cero es “muy corrupto” y 100 es “muy limpio”.

Más de dos tercios de los países evaluados miden este año por debajo de 50, con un promedio de solo 43. “Como en años anteriores, los datos muestran -advierte el informe- que pese a algunos progresos la mayoría de los países aún fracasan en frenar eficazmente la corrupción del sector público”.

Según la organización, en Somalía, país ubicado en el Cuerno de Africa, hallan espacio desde la “pequeña corrupción a la corrupción política de alto nivel”. Este año, Somalía se prepara para votar después de más de 50 años: a décadas de guerra civil, se sumaron luego los ataques de los milicianos yihadistas.

Transparency International pidió el establecimiento de estructuras para “la responsabilidad política, con el objetivo de facilitar los mecanismos anticorrupción”.

En el pasado el gobierno somalí, que no es nuevo en los juicios negativos del CPI, rechazó la clasificación por “no confiable y falsa”, y el ministro de Finanzas Abdirahman Duale Beyle amenazó con entablar una demanda contra Transparency International. Entre los países más corruptos del mundo, siguen a Somalia Siria y Sudán del Sur.

En el otro extremo de la lista, en cambio, lideran la lista de países más transparentes Nueva Zelanda, Dinamarca (ambos con 87 puntos sobre 100 posibles), Finlandia, Suiza, Singapur y Suecia. Completan el “top ten” Noruega, los Países Bajos, Luxemburgo y Alemania.

“Este año -afirma el informe- Europa occidental y la Unión Europea es la región con puntaje más alto, con un promedio de 66/10, mientras Africa subsahariana es la región con menor puntaje, y un promedio de 32 puntos”. El promedio de ambas regiones es el mismo que el año pasado.

En América Latina, el país mejor ubicado es Uruguay, en el puesto 21, seguido por Chile (26), Costa Rica (44), Cuba (60), Argentina (66), Ecuador (93), Colombia (96), Panamá y Perú (101), Brasil (106), El Salvador (113), Bolivia (123), México (130), República Dominicana y Paraguay (137), Honduras y Guatemala (146), Nicaragua (161), Haití (168), Venezuela (173).

“Con un promedio de 43 puntos por cuarto año consecutivo, las Américas no hicieron un progreso significativo en la lucha contra la corrupción. Mientras Canadá está siempre en lo alto, con 77 puntos sobre 100, cayó cuatro puntos desde el año pasado y siete desde 2012. En el extremo final, Venezuela tiene 16, que también es uno de los cinco puntajes más bajos globalmente”.

El documento menciona entre la integridad electoral y la financiación de los partidos políticos como los principales desafíos para América Latina, haciendo mención al Lava Jato en Brasil y a las recientes reformas anticorrupción en México, consideradas como un cambio positivo.

“La corrupción también está en el centro de la reciente crisis social y política en Chile”, donde “después de años de inequidad económica y social, los ciudadanos piden transparencia y menos impunidad en el sistema judicial del país”.

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