El pleno de la Cámara de Diputados aprobó una reforma para que las madres y padres de familia que trabajan participen en actividades escolares de sus hijas e hijos, sin la obligación de reponer esas horas en su empleo.

Es necesario crear medidas para “conciliar la vida laboral con la vida familiar”, señala el dictamen que fue avalado por unanimidad en San Lázaro. La propuesta surgió en el Senado, donde fue aprobada en diciembre pasado, y establece la modificación al artículo 59 de la Ley Federal del Trabajo (LFT).

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En ese ordenamiento quedará asentado que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) implementará acciones para promover la flexibilidad de la jornada laboral. Esto con el fin de “facilitar la participación de los padres de familia o tutores en las actividades de educación y desarrollo de sus hijas, hijos o pupilos”.

Las empresas o las personas que les emplean no podrán solicitar la restitución de ese tiempo, siempre y cuando acrediten que lo ocuparon en esas actividades. La minuta se devolvió al Senado, pues los diputados hicieron algunas modificaciones a la propuesta original.

Por ejemplo, que las mamás o papás deberán colaborar con el personal docente en la resolución de cualquier problema. “Así como en las actividades para la superación de estos y en el mejoramiento de los establecimientos educativos”. Es decir, éstas son otras razones por las que podrían ausentarse del trabajo.

Una vez que el Senado avale estas otras modificaciones y la reforma se publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la STPS tendrá seis meses para emitir un reglamento para otorgar estos permisos para ausentarse del trabajo.

Rumbo a la conciliación laboral

La dinámica de los últimos años en las relaciones laborales ha limitado la convivencia de las personas trabajadoras con sus familias, indica el dictamen emitido por la Comisión de Educación de la Cámara Baja. “Por ejemplo, se les dificulta proporcionar cuidados y participar activamente en el proceso educativo de sus hijas e hijos menores”.

Esta reforma también modifica los artículos 7, 65 y 68 de la Ley General de Educación para “impulsar la corresponsabilidad” en la formación académica de niñas y niños. En esos ordenamientos se indica que al menos una vez al mes las y los tutores tienen que formar parte de las actividades docentes y en la elaboración de normas escolares. También deben integrar o ayudar a conformar los consejos de participación social o cualquier otro esquema de organización.

Para ello requerirán de tiempo. Es por ello que se modifica también la LFT. Hasta ahora el modelo laboral daba por hecho que las mujeres no trabajaban y se encargaban de estas responsabilidades, y los hombres, de generar ingresos. Las jornadas poco flexibles les impiden a ambos no sólo pasar tiempo con su familia, sino asumir sus obligaciones.

De acuerdo con lo que apunta el dictamen, por un lado, se obstaculiza el derecho que tienen las personas a recibir cuidados. Por otro, sin medidas de conciliación, las trabajadoras y los trabajadores difícilmente pueden participar en el desarrollo de sus hijas e hijos.

“El hecho de no prestar atención a los conflictos entre la vida laboral”, acota las oportunidades de empleo. O que éste sea de calidad, indican las diputadas y los diputados citando a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

“La conciliación del trabajo debe considerarse una parte integral de las estrategias de protección social”. Así como de los programas dirigidos a mejorar la economía y el bienestar de las familias, “en particular el de las madres trabajadoras”. El buen diseño de estas políticas contribuye a la igualdad de género tanto en el mercado laboral como en la vida personal, se asegura el dictamen.

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