El mundo se dirige hacia un aumento de la temperatura de 3,2 grados respecto de los niveles preindustriales, con el gran riesgo de acontecimientos climáticos destructivos, advirtió el último informe de la agencia de la ONU para el ambiente (UNEP).

Las emisiones, recordó el estudio “Emission Gap 2019”, aumentaron el 1,5% anualmente en la última década, pese al incremento de la acción sobre el clima.

Las emisiones globales que provocan efecto invernadero aumentaron a 55,3 gigatoneladas de CO2 equivalente en 2018, y se recortarán 7,6% cada año de 2020 a 2030, para contener al final del siglo el aumento promedio de la temperatura en 1,5 grados, como auspicia el Acuerdo de París sobre el clima.

Si se apunta a contener el aumento de la temperatura global dentro de los dos grados, los Estados deben triplicar los niveles de los objetivos climáticos que se actualizan cada cinco años (Nationally Determined Contributions – Ndc). Si en cambio se apunta a +1,5 grados, los esfuerzos deben ser quintuplicados. En noviembre de 2020, en ocasión de la Conferencia Mundial de la ONU sobre el clima (Cop26), que se realizará en Glasgow (Gran Bretaña), los países que suscribieron el Acuerdo de París deberán indicar nuevos compromisos de reducción de los gases de efecto invernadero para alcanzar en 2030.

Pero el director ejecutivo del UNEP, Inger Andersen, advirtió que “no se puede esperar” hasta el fin de 2020. Desde las ciudades a las regiones, los Estados, las empresas y las pequeñas comunidades, “cada uno debe actuar ahora”, recortando cuanto antes y lo más posible los gases que generan el efecto invernadero.

En caso contrario, indicó, “el objetivo del 1,5 será fuera del alcance antes de 2030”, porque cada año de retraso más allá de 2020 comporta la necesidad de recortes más rápidos, que se vuelven más costosos, improbables y poco prácticos.

Los países del G20 representan en total el 78% de todas las emisiones, recordó el UNEP, pero solo cinco se comprometieron a alcanzar cero emisiones para 2050.

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