La Oficina vaticana que recibe las denuncias de abusos sexuales de parte del clero registró este año la cifra récord de mil casos señalados desde todo el mundo, también de países donde nunca se habían denunciado antes.

John Joseph Kennedy, el jefe de la Oficina para la Sección Disciplinaria en la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo dijo a fuentes de prensa, precisando que el enorme flujo de denuncias “superó” al personal.

Para atender todos los documentos relativos a 2019, el cuádruple de lo que se gestionaba hace una década, el personal -explicó Kennedy- “debería trabajar siete días a la semana.

“Estamos asistiendo efectivamente a un tsunami de casos, en este momento, en particular de países de los que no habíamos escuchado hablar antes”, dijo, refiriéndose a los escándalos surgidos en la Argentina, México, Chile, Italia, Polonia y Estados Unidos.

“Supongo que si no fuera cura y tuviera un niño maltratado, probablemente dejaría de ir a misa”, dijo Kennedy. Pero el Vaticano -recordó- se comprometió a combatir los abusos y solo necesita tiempo para examinar todos los casos.

“Los examinaremos desde el punto de vista forense y garantizaremos el resultado justo -agregó-. No se trata de reconquistar a la gente, porque la fe es algo muy personal. Pero al menos demos a la gente la posibilidad de decir: ‘Tal vez demos a la Iglesia una segunda posibilidad de escuchar el mensaje”.

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