Venecia está en plena emergencia por la subida de la marea, que llegó hoy a 150 centímetros tras el récord del martes, con 187 centímetros, y causó al menos dos muertos en medio de una situación que se describe como “apocalíptica”.

Se trata de la mayor subida de las aguas en la ciudad después de los 194 centímetros registrados en 1966.

Un anciano de 78 años murió en la isla de Pellestrina, fulminado mientras intentaba reconectar las bombas eléctricas para paliar la inundación en su casa. Un segundo habitante de la isla fue hallado muerto en su casa, probablemente por causas naturales.

Se espera en la ciudad la presencia del primer ministro, Giuseppe Conte, mientras el presidente Sergio Mattarella llamó por teléfono al alcalde de Venecia, Luigi Brugnaro, para informarse sobre la situación en la ciudad.


“Venecia está sumergida como nunca antes. Aquí está en riesgo la vida de las personas -y dos lamentablemente ya murieron- y están en riesgo bienes culturales de inestimable valor”, escribió en Facebook el jefe del Movimiento Cinco Estrellas y ministro de Exteriores, Luigi Di Maio, anunciando una moratoria en las contribuciones para empresas, artesanos, comerciantes y familias.

“Venecia está de rodillas. La Basílica de San Marcos sufrió graves daños, así como toda la ciudad y las islas”, escribió en Twitter el alcalde veneciano, Luigiu Brugnaro, afirmando que “hace falta la ayuda de todos para superar estas jornadas que nos ponen a dura prueba”.

“Estuvimos a un soplo del Apocalípsis, a un pelo del desastre”, dijo a ANSA el responsable de la Basílica de San Marcos, Pierpaolo Campostrini. “El agua entró en la basílica, la inundó, el pavimento está rompiendo las ventanas y entró en la cripta, inundándola. Es peligroso porque el agua podría haber causado problemas en la estabilidad de las columnas que soportan la basílica”, agregó.


Por el momento no se pueden cuantificar los daños en el patrimonio artístico, pero “la situación es extremadamente compleja y preocupante”, confirmó a ANSA el secretario general del ministerio de Bienes Culturales, Salvo Nastasi, que activó la unidad de crisis.

“El ministro (de Bienes Culturales, Dario) Franceschini sigue la situación paso a paso desde ayer, los superintendentes están trabajando y pusieron a disposición todos sus restauradores”, explicó.

La alta marea también hizo sufrir al teatro La Fenice: no dañó la estructura pero invadió las áreas de servicio, volviendo inutilizable el sistema eléctrico y el de lucha contra incendios.

Los daños en el centro histórico de la ciudad son numerosos: unas 60 embarcaciones están fuertemente dañadas, entre ellas algunos “vaporetti”, los servicios de traslado colectivo.

El propio Centro de Mareas fue víctima de la marejada, que dañó las líneas telefónicas, de modo que solo se lo puede contactar a través de Telegram.

“Estamos frente a una devastación apocalíptica y total, pero no exagero con las palabras, el 80% de la ciudad está bajo el agua”, dijo el presidente de la región Véneto, Luca Zaia.

Todas las escuelas están cerradas, pero funcionan las embarcaciones de transporte colectivo. Los bomberos trabajaron toda la noche para apagar un incendio en el museo de Ca’ Pesaro, provocado por un desperfecto eléctrico.

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