El volcán de White Island, en Nueva Zelanda, cuya erupción provocó 6 víctimas el lunes, emite ahora gases venenosos y mantiene una sostenida actividad sísmica que obligó a los socorristas a interrumpir sus labores. Lo reportan hoy medios locales. Hasta el momento, hay ocho desaparecidos, mientras que los muertos son 6 y 25 personas se encuentran hospitalizadas en condiciones críticas, con graves quemaduras. El volcán, conocido con el nombre de Whakaari, explotó afectando a miles de turistas que se hallaban en la isla.

    “Hablé con muchas personas involucradas en la operación y estoy muy ansioso de ir allí para traer a casa a los nuestros”, dijo la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern a la prensa.

    En tanto, se trabaja en la identificación de las víctimas y el volcán sigue temblando. “Desde las 4 de esta mañana el nivel de temblor volcánico aumentó notablemente en la isla”, declaró la agencia geológica GeoNet, en un comunicado. El texto agrega que “la situación permanece incierta para el resto del día” y no se excluyen nuevas erupciones en las próximas 24 horas.

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