En las últimas encuestas de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto de acuerdo a Consulta Mitofsky el 65% de mexicanos reprobaban el trabajo del presidente y sólo 29% lo avalan; la primera evaluación de Mitofsky al inicio del período de gobierno en 2012 obtuvo 54% de aprobación; en mayo de 2013 llegó a su punto más alto de aceptación 57% A partir de ese momento vino la decadencia.

Nos referimos a trabajos de Roy Campos, existen otros más severos en la calificación, algunos que solo dan poco más de 70% de rechazo con menos del 23% de aceptación; (74% vs 23 encuesta publicada en Reforma) Todo esto hasta el inicio del último trimestre de 2016.

Las causas de la debacle son por todos conocidas cada una tiene varios libros publicados, historia de errores y desencuentros resueltos a base de enredar más los errores y generar nuevos desencuentros y conflictos; todos con un común denominador gobernar de espaldas a las mayorías desclasadas, pauperizadas, mientras se protege a un pequeño grupo de ex gobernadores corruptos y menos empresarios y políticos afines.

Para el tránsito 2016-2017 la aprobación de Enrique Peña Nieto debe estar rondando un dígito y a la baja, los medios tradicionales que levantan las encuestas y sondeos de opinión sobre el tema mejor están en silencio, modo pausa, por solo dos razones; o son cooptados con dinero o usan sus medios sigilosamente para negociar. Afortunadamente ya no son necesarias.

El escenario es incierto, si bien está medianamente controlado por la élite en el poder hay varios elementos que no puede controlar y éstos están en manos de cualquier ciudadano común en cualquier región del país, lo interesante de éste escenario es esa incertidumbre, responder a la pregunta hasta dónde puede llegar la situación actual. El grupo gobernante apuesta a lo mismo de siempre al sometimiento de los mexicanos, al aquí no pasa nada, el olvido, en fin.

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