Aunque la candidata indígena mexicana, María de Jesús Patricio, conocida como Marichuy, estará ausente de la papeleta electoral al no lograr los avales necesarios para concurrir, el movimiento indígena rechaza apoyar ahora al aspirante presidencial izquierdista, Andrés Manuel López Obrador.

El 19 de febrero, al cerrar el plazo para presentar las firmas necesarias para concurrir como candidata independiente, Marichuy había logrado 243 mil 063 avales, lejos de los 866 mil 593 requeridos por la autoridad electoral.

Aún así, desde la candidatura impulsada por el Congreso Nacional Indígena (CNI), organización ligada al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), hacen una valoración positiva de la campaña llevada a cabo.

“No pudimos lograr que Marichuy esté en la boleta electoral, pero se lograron muchas conquistas”, dijo el antropólogo Gilberto López y Rivas, exasesor del EZLN y actualmente vinculado a la campaña de Marichuy a través de la organización de intelectuales Llegó la Hora del Florecimiento de los Pueblos.

Destacó que durante el recorrido en busca de firmas por todo el país pudieron acercar la propuestas del CIG a miles de personas, y se incorporaron al movimiento comunidades, pueblos y organizaciones que antes no militaban.

También valoró muy positivamente la incorporación de “muchos jóvenes”, la mayoría estudiantes universitarios, que se volcaron de forma voluntaria en la recolecta de avales.

Por todo ello, López y Rivas informó de que, durante estos días, se están realizando diversas reuniones para hacer balance en las que “impera un ambiente festivo y positivo” sin “ánimo de derrota” y con ganas de seguir “fortaleciendo” el movimiento indígena y anticapitalista ante las elecciones del 1 de julio, en las que prevén un fraude electoral.

“Pase lo que pase en las elecciones, seguiremos trabajando para fortalecernos en espacios rurales y urbanos, y agrupando indígenas, trabajadores e intelectuales”, dijo tras la humilde campaña del CIG en la que solo han gastado 350 mil pesos (18 mil 700 dólares).

Pese a algunas voces, como la del sacerdote y activista Alejandro Solalinde, que piden que el CIG se sume a la campaña de López Obrador, que lidera los sondeos a la Presidencia, es muy improbable que en estas reuniones se decida apoyar al candidato izquierdista, algo que López y Rivas rechazó por completo.

“Está fuera de lugar apoyar a cualquier candidato, incluido AMLO (acrónimo de Andrés Manuel López Obrador)”, a quien acusó de haber hecho una campaña para “quedar bien con los poderes fácticos”, lo que le convierte en “un candidato más del sistema”.

Desde el entorno de López Obrador y su Movimiento por la Regeneración Nacional (Morena) se ha acusado a la candidatura indígena de fragmentar el voto izquierdista, a lo que el antropólogo respondió que lo que ha hecho Marichuy ha sido señalar “a aquella izquierda que se diluye con la derecha”, dijo en alusión a Morena.

Quienes sí lograron presentar suficientes avales, y restan a la espera de que la autoridad electoral les nombre como candidatos independientes, son el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez (“el Bronco”), la ex primera dama Margarita Zavala y el senador Armando Ríos Piter.

“Logré 400 firmas (para Marichuy) y nunca vi a un solo auxiliar del Bronco ni de Zavala. Desconozco cómo las consiguieron”, aseveró López y Rivas, quien sospechó que los dos candidatos alcanzaron sus firmas “en los sótanos de alguna dependencia del Gobierno”.

Lo cierto es que Marichuy tuvo el mayor índice de firmas válidas, ya que alrededor del 90 % de los apoyos que registró fueron verificados, una cifra muy por delante de la del resto de aspirantes, por lo que la candidatura indígena fue “la fuerza más honrada”, sentenció López y Rivas.

Durante la campaña de independientes iniciada en octubre, el CIG ha denunciado una serie de dificultades e irregularidades como el hecho de que ninguna entidad bancaria quisiera abrir una cuenta para la candidatura o que la recolecta de firmas fuera digital mediante teléfonos celulares inalcanzables para muchas comunidades indígenas.

Asimismo, la caravana de la candidata sufrió el 22 de enero un ataque armado en el estado de Michoacán y el 15 de febrero un accidente de tránsito en Baja California en el que murió una activista.

Marichuy (Tuxpan, estado de Jalisco, 1963) es una médica tradicional de etnia nahua, implicada en política desde el levantamiento zapatista de 1994 en favor de los derechos indígenas, que fue elegida vocera (portavoz) del movimiento en mayo de 2017 para ser la primera candidata indígena de México.

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