Durante el día internacional para poner fin a la impunidad de los crímenes contra periodistas, el Comité de Protección a Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) alertó que, en México, cada estado de la República tiene temas que los periodistas no tocan.

“Yo diría hay ‘zonas de silencio’ en 31 de 32 estados -la excepción es la Ciudad de México. Obviamente hay lugares como Tamaulipas donde algunos compañeros dicen que impera una narcodictadura”, señaló el representante en México del Comité de Protección a Periodistas, Jan Albert Hootsen.

Desde una mesa de análisis sobre el tema abierta en el Museo de Memoria y Tolerancia, Hootsen precisó que “hay temas de los que no puedes hablar ni escribir en México hay solo un estado en toda la República donde no es así, y esa es la Ciudad de México, que no está bajo peligro, aunque hemos visto el caso de Héctor de Mauleón quien sufrió amenazas y agresiones porque se atrevió a escribir sobre (la inseguridad) en Tláhuac y la Condesa”.

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“Tlaxcala no ha tenido asesinatos, pero tampoco hay periodistas que se atrevan a escribir sobre la trata de personas allá; en Campeche igual, pero ¿qué se sabe de los secuestros de los empleados de Pemex?; en Puebla no escriben sobre huachicoleros, en Guanajuato tampoco de Investiga (periodísticamente) a los huachicoleros”, subrayó.

Este panorama, alertó el defensor de la libertad de expresión, propicia “una combinación de factores que me hacen temer muchísimo por el año que viene. Creo que no podría ser optimista con respecto al 2018, más bien vigilante”, enfatizó Hootsen.

El corresponsal de medios internacionales apunta que “en la Ciudad de México, cuándo hay intentos de comprar votos, siempre hay alguien que lo pondrá en evidencia, ya sea un medio o alguien en redes sociales”; ante ello, “la reacción es muy fuerte en el público, al grado que pueden cambiar el rumbo de una elección, pero en un pueblito perdido en la Sierra Tarahumara en Chihuahua, donde no hay internet o Wi-Fi, ni hay periodismo, ahí vemos qué hay municipios donde el 98% de los votos se van a un solo partido (en Europa decimos un 98% de votos es un resultado soviético o cubano, no es posible que alguien reciba ese nivel de votos). ¿Qué hacemos con ese dato si no tenemos quién lo investigue o quién lo suba a las redes?”, cuestionó.

“En los estados donde hay más sospecha de compra de votos hay menos periodismo de investigación” en la República Mexicana, enfatizó Hootsen.

Esto, “es extremadamente delicado y extremadamente peligroso y más ahora que no tenemos fiscal para investigar delitos electorales; ahorita que tenemos un procurador General de la República que tiene desconocimiento de los expedientes”, consideró, Hootsen.

México es uno de los países más letales para los periodistas, apunta el representante del CPJ que solo denuncia los casos de agresiones a informadores donde está probado el móvil del trabajo periodístico detrás de los ataques.

Desde 1992 CPJ tiene documentados 96 asesinatos de periodistas en México y 12 desapariciones. Más allá de la crisis de libertad de prensa, hay una crisis de libertad de expresión en México”, remarcó Hootsen.

Más del 50% de las agresiones contra periodistas son ejecutadas por agentes del estado y aproximadamente un 25% son actos de la delincuencia organizada. La impunidad es altísima dado que solo se han alcanzado 3 sentencias sobre los múltiples ataques a la prensa, el 99.7% de los casos siguen sin sentencia.

Entre las víctimas de agresiones por su trabajo periodístico les rodea la impunidad y el aislamiento, lamentó Hootsen.

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