En medio de la turbulencia financiera de los mercados nacionales provocada por la cancelación del aeropuerto de Texcoco, y por el cambio de perspectiva a la calificación soberana de México a negativa, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) hizo un llamado a preservar la estabilidad macroeconómica y dar confianza a los inversionistas.

Enfatizó que a un mes de que acabe el presente sexenio, el gobierno federal está reportando buenas cuentas a la administración que entra en funciones el próximo 1 de diciembre con una economía creciendo y finanzas públicas sanas.

Por eso, dijo que por el momento no ve necesario que la Comisión de Cambios —que preside la SHCP—, intervenga en el mercado, porque el tipo de cambio está funcionando como amortiguador.

“Vale la pena seguir reforzando el marco macroeconómico manteniendo los amortiguadores que dan confianza a los inversionistas”, dijo la economista en jefe de la dependencia, Alejandrina Salcedo.

En conferencia de prensa con motivo de la presentación del Informe de Finanzas y la Deuda pública del tercer trimestre, ratificó su expectativa de crecimiento para la economía de entre 2% y 3% en 2018.

Lo anterior en un contexto en el cual seguimos enfrentando riesgos como la normalización de la política monetaria en Estados Unidos más acelerada, un entorno más astringente y contagios de economías emergentes que están pasando por dificultades, detalló la funcionaria.

Señaló que uno de los elementos que dan confianza a los inversionistas y a las calificadoras es precisamente contar con un blindaje financiero robusto, con un nivel de reservas internacionales importante.

Hizo ver que además del buen manejo de la macroeconomía, México ha mostrado resiliencia frente al contexto externo adverso.

La funcionaria aseguró que hasta ahora el tipo de cambio flexible ha permitido absorber los choques que ha enfrentado la economía.

Sobre los recursos públicos destinados al aeropuerto de Texcoco, precisó que el fideicomiso cuenta con 115 mil millones de pesos y que hasta ahora se habían ejercido 60 millones.

Afirmó que esta administración siempre apoyó el proyecto y lo seguirá respaldando hasta que termine el periodo.

No abundó sobre el impacto fiscal que tendrá la cancelación de la obra en marcha, porque señaló que le tocará a la nueva administración decidir cómo va a proceder considerando las cláusulas correspondientes en los contratos.

Destacó los compromisos que el equipo económico de transición planteó ayer por la noche en el comunicado que emitió sobre el tema del aeropuerto.

Fondo de transición

El titular de la Unidad de Política y Control Presupuestario, Isaac Gamboa, informó que el Fondo de Transición tiene disponibles 152 millones de pesos, es decir, 2 millones más derivados de los rendimientos generados por el fideicomiso.

Pero aún están en espera de que les presenten los proyectos que llevarán a cabo para hacer uso de dichos recursos.

Dio a conocer que han tenido tres sesiones con los dos representantes del equipo de transición, dos ordinarias y una extraordinaria, y que están autorizadas las reglas de operación, las políticas y bases.

Nerviosismo de calificadoras

Las tres agencias internacionales que califican la deuda del País anunciaron ayer que pusieron a revisión la evolución de la economía y, en un caso, se cambió a negativa la perspectiva de la calificación soberana tras el anuncio de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Fitch Ratings cambió de Estable a Negativa la perspectiva de calificación de deuda de México, en tanto que Moody’s y Standard & Poor’s destacaron la incertidumbre que se ha generado sobre la dirección que tomarán las políticas del nuevo Gobierno.

Para Fitch, la revisión está asociada a riesgos crecientes debido a la incertidumbre y deterioro en las políticas bajo la próxima Administración.

“La decisión de cancelar la construcción del NAIM manda una señal negativa a los inversionistas”, señaló.

Moody´s no realizó ningún movimiento en su evaluación de deuda soberana, pero advirtió que hay una señal hacia los inversionistas.

“(La cancelación) no ha tenido un impacto directo sobre la calificación ni la perspectiva soberana, pero sin duda estamos viendo esto como una señal negativa para el largo plazo y en el futuro”, indicó.

Los anuncios ocurren mientras el peso cerraba el mes con una pérdida acumulada de 8 por ciento, para ubicarse en 20.60 unidades por dólar.

Jaime Reusche, analista de Moody’s, expuso en conferencia que la cancelación de la obra puede desincentivar inversiones en el mediano plazo y desacelerar la marcha de la actividad económica.

“Hay bastantes interrogantes sobre la dirección de las políticas públicas, pero en ningún momento estaríamos, por lo menos en el futuro cercano, cuestionando el Grado de Inversión”, agregó.

S&P tampoco ajustó la calificación, pero su reporte registró la preocupación entre los inversionistas.

Contratistas buscan conciliar con AMLO

El Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y contratistas del NAIM aseguraron que buscarán conciliar los proyectos de obra que serán suspendidos tras la cancelación del Nuevo Aeropuerto.

Después de reunirse con el próximo Mandatario, el director de Hermes Infraestructura, Alberto Pérez Jácome, confió en que habrá acuerdos.

“Vamos a hacer una conciliación ordenada y civilizada. No hay incertidumbre, nos vamos tranquilos de que se va a actuar conforme a derecho”, dijo el representante de la empresa, propiedad de la familia Hank y que tiene contratos por 12 mil 445 millones de pesos.

En el mismo tono se expresó Guadalupe Phillips, directora de ICA, empresa con contratos por 24 mil 720 millones de pesos.

En un mensaje difundido en video, López Obrador dijo: “Los contratistas han pedido hablar con nosotros, vamos a tener acuerdos, nos vamos a entender”.

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