Para el gigante energético BP, su operación en México es importante pero no el núcleo de crecimiento a nivel mundial, mientras el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) retrocede en la apertura del sector energético.

“México es importante, pero no es el centro de nuestra estrategia de crecimiento”, declaró el CEO de la compañía, Bernard Looney, durante una llamada con analistas.

El ingeniero eléctrico de origen irlandés enfatizó que su apuesta está en India, particularmente en estaciones de servicio y movilidad, para abrir hasta 5,500 puntos de venta de combustibles en el país asiático.

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“No estamos diciendo que México no importa, por supuesto, es parte de la historia, pero no es la historia de mercados en crecimiento. En estaciones de servicio y movilidad es India”, declaró.

Sus comentarios se producen luego de que López Obrador logró reformar la Ley de Hidrocarburos con el objetivo de endurecer los permisos de empresas privadas relacionados al comercio y almacenamiento de combustibles, al tiempo que fortaleció a la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) al desregular sus ventas mayoristas de energéticos.

“Nuestros planes toman en cuenta ese tipo de riesgos en países como México”, mencionó la cabeza de la petrolera europea.

La empresa británica opera 450 gasolineras en 26 estados del país y ha implementado una estrategia para importar combustible desde Estados Unidos mediante barcos.

Durante el primer trimestre de 2021, la firma energética obtuvo un costo de reemplazo subyacente (una representación de ganancias netas) de 2,600 millones de dólares desde los 115 millones observados en el último trimestre de 2020.

Fundada en 1908, la compañía vale 79,400 millones de dólares, emplea a 70,100 personas y factura 271,600 mdd. Ocupa el puesto 357 de la lista Forbes Global 2000.

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