Agregaron que no solo se han perdido fideicomisos, también se desapareció completo el sistema de fondos, pues se deroga la sección 4 de La Ley de Ciencia y Tecnología, que daba sustento jurídico y forma al sistema nacional de fondos.

“Significa que el Conacyt se queda sin los fondos y sin reglas de operación para ellos. Un riesgo que implica retroceder 35 años, regresar al Conacyt de 1985, cuando sólo ministraba becas y el SNI. Es crear un elefante blanco”, advirtieron.

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La comunidad científica dijo que si bien viven con incertidumbre presupuestal para la educación superior en el país en lo general y para la ciencia en lo particular, son más preocupantes las decisiones tomadas por la mayoría legislativa en torno al financiamiento de la investigación.

“Las preguntas que ahora emergen deben ser respondidas puntualmente por las autoridades correspondientes: ¿Hacia dónde irá el dinero que antes estaba en los fideicomisos? ¿Hacia dónde irán los recursos autogenerados? ¿Qué pasará con los recursos provenientes de instancias extranjeras? ¿Quién y cómo se administrarán los recursos? ¿Quién decide qué se gasta y en qué? ¿A qué regulaciones fiscales estarán sujetos los Centros Públicos de Investigación? ¿Tenemos claro cómo funcionarán estos “mecanismos para financiamientos multianuales” de la administración, que nadie aún conoce?. Se destruye el fideicomiso en tanto instrumento, sin siquiera tener una idea clara de cómo se garantizará el financiamiento al sector”, indicaron los científicos.

Por último, celebraron que el gobierno de Guanajuato comprometió 100 millones de pesos al sistema de Ciencia y Tecnología del estado.

“Coincidimos con que crear conocimiento, desarrollar e innovar tecnología es algo que al país le urge hacer en sus distintas dimensiones tal como lo declaró en rector de la UNAM Enrique Graue, en su reciente visita a Guanajuato”, finalizaron.

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