El consejero presidente del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), Francisco Javier Acuña, dijo que si bien ha habido logros importantes en las última década en México en materia de protección de datos personales, urgen políticas públicas que combatan a la corrupción que existe en el tráfico y venta de los mismos.

En entrevista con Notimex en vísperas del Día Internacional de Protección de Datos Personales que se celebra el 28 de enero, dijo que además se requiere una conciencia crítica de todos los ciudadanos para conocer el destino y manejo de sus datos personales tanto en instituciones públicas, académicas, hospitales, así como en empresas privadas.

“México ha dado pasos muy importantes en la última década para acercarse a los estándares internacionales en este tema. Hemos logrado que el Estado mexicano sea visto con respeto en estos términos. Desde luego el Estado y el mercado deben estar adecuados y deben comportarse respetuosamente respecto al manejo de los datos personales”, apuntó.

Recordó que los dos datos personales mueven el mundo, la economía y en el manejo de la realidad económica y social de las personas, por los cuales estas bases de información, estos datos personales son caros, tienen un precio muy alto y hay un mercado negro que siempre esta detrás de ellos, porque a través de ellos se entra clandestinamente a la suplantación o robo de la identidad.

Dijo que en México más que celebrar este día, se tiene que ver como un compromiso de todo lo que falta hacer y en este sentido refirió la existencia de empresas, de bancos e incluso de extorsionadores que aún utilizan bases de datos para vender, ofrecer servicios o buscar el robo de identidad y otros delitos en contra de ciudadanos.

Francisco Javier Acuña, dijo que este mercado negro de nuestros datos personales es provocado en buena parte por la globalización. “Lo de México es una cuestión que nos debe preocupar. Hay una afectación a este principio. Con las normativas nuevas, no se impidió, ni por decreto se borran las malas prácticas”.

Comparó el delito de robo de datos personales como el de hidrocarburos. “Los ductos por los que circulan los datos personales, aún los oficiales y los del mercado, de las empresas, no están exentas de ser boicoteados, burlados, por los números de teléfonos, cuentas, datos personales”.

Incluso, agregó el consejero presidente del INAI, esas bases de datos, las utilizan las compañías privadas de seguridad en zonas residenciales donde exigen a los visitantes credenciales, les toman fotografías, apuntan números de placas y nos hemos enterado que posteriormente esas bases de datos son vendidas a empresas.

“Hay que tomar preocupaciones, exigir siempre el aviso de privacidad, incluso en las casetas de seguridad. Lo mismo en laboratorios, hospitales, aseguradoras, escuelas. Mucha gente no denuncia, no pregunta que hacen con mis datos en los hospitales, en los bancos, en las escuelas. Si me niegan puedo recurrir al INAI. El INAI no puede ir por si mismo sino hay denuncia”.

Recordó que las sanciones en materia de derecho privado si existen y “hemos fijado sanciones de hasta 30 millones de pesos a los bancos” por el mal manejo de datos personales, aunque reconoció que aún hay una cultura de resistencia. A quienes sancionamos buscan impugnar. El asunto es que los dientes ya están dados para el INAI pero la gente tiene que denunciar.

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