• De la tragedia de Santa Catarina Pinula, Guatemala, al sismo del #19S de la Ciudad de México

Israel Roldán (@israel_roldan) | ENVIADO/EXCLUSIVA

CIUDAD DE MÉXICO.- Víctor Ruiz Jiménez es un brigadista veracruzano que en estos días coordina la logística entera del Grupo Topos Azteca por la emergencia del sismo en la Ciudad de México.

Tiene 39 años y vive en Xalapa pero desde hace dos semanas no para en ese sitio porque salió a Juchitán, Oaxaca, para asistir a las familias damnificadas por el sismo del 7 de septiembre.

No terminaba labores de rescate en ese lugar cuando tuvo que ir a la Ciudad de México, en donde una treintena de edificios se desplomaron con el temblor de 7.1 grados Richter del 19 de septiembre.

Ahora va y viene dentro del cuartel general de Topos que se instaló en la sede del Scientology México, a un costado del Hemiciclo a Juárez, en pleno corazón de la ciudad.

Ahí unos 270 brigadistas de todo el país están bajo su mando, entre ellos unos 40 de Veracruz de las corporaciones Cruz Verde de Xico y Xalapa, además de Bomberos Xalapa.

Tiene los ojos irritados por los días y noches sin dormir; se energiza con las charlas de sus colegas y voluntarios que le esperan con instrucciones para atender emergencias.

Las decisiones que Víctor toma no son cosa menor. Él planea la estrategia de los brigadistas, arma grupos, ordena traslados y evalúa desempeño. Cada salida del cuartel general le causa nervios y entusiasmo.

Cuando la prensa extranjera le pregunta sobre sus labores desde hace tres días, Víctor se lleva la mano al pecho y dice que los Topos son especialistas en estructuras colapsadas de las que han rescatado solamente cadáveres.

“Llevamos, hasta el mediodía (del jueves) 20 cuerpos extraídos. Ahora tenemos problemas de comunicación pero al parecer hoy sacamos a una personas con vida en uno de los frentes que atendemos”, refiere.

En Xalapa administra una empresa de capacitación en protección civil con la que sostiene a su familia que lo espera cada que ocurren desastres naturales.

Como el de octubre del 2015 en Santa Catarina Pinula, Guatemala, cuando Víctor llevó a los Topos Azteca para el rescate de 648 personas que fueron sepultadas por el deslave de un cerro en la comunidad El Cambray II, considerada la peor tragedia natural en ese país centroamericano.

Mientras Víctor Ruiz declara, afuera del Scientology México los voluntarios organizan el centro de acopio en el que reciben alimentos, medicamentos, polines y agua embotellada.

“Como siempre, la ciudadanía ha mostrado solidaridad. Muchísima gente (llega) dispuesta a trabajar, mete la mano, deja sudor, deja sangre para rescatar a nuestros hermanos que están en desgracia”, reconoce.

— ¿Un veracruzano coordinando a los Topos Azteca?

— Sí. Es por vocación, cariño. Para ser de Topos debes estar capacitado para poder estar en una zona de desastre, sobre todo porque debes ser parte de la solución y no parte del problema.

Horas cruciales

En el cuartel general de Topos Azteca a cada momento circulan versiones de que aún hay personas con vida debajo de los escombros en algunos de los edificios desplomados.

Pero los protocolos de rescate establecen que las 72 horas posteriores a un sismo son cruciales y se cumplen éste viernes pasadas las 13:00 horas.

Después de ese tiempo, con dificultades encontrarán más personas sobrevivientes, advierte Víctor Ruiz.

El mismo protocolo refiere que concluidas las 72 horas los escombros pueden removerse con maquinaria pesada. El coordinador nacional de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Luis Felipe Puente, asegura que eso no ocurrirá hasta extraerse el cuerpo de la última víctima del sismo del 19 de septiembre.

Publicidad