El camino del amor verdadero nunca ha sido fácil. Tampoco lo es el negocio del amor. El primer semestre del año no fue positivo para las aplicaciones de citas. Al quedarse confinados, los solteros dejaron de gastar dinero en tecnología que los ayudara a encontrar el romance: no tenía mucho sentido, muchos de los lugares donde se acude para una cita -bares, restaurantes y cines- cerraron.

Pero a medida que las autoridades comenzaron a levantar las cuarentenas durante el verano, la búsqueda del amor, o algo parecido, se reanudó con vigor.

Te puede interesar: Análisis de redes sociales indican impacto negativo en salud mental por pandemia 

Match Group, la compañía matriz de Tinder, Hinge y OkCupid, registró un aumento récord de ventas de 84 millones de dólares en los tres meses hasta agosto, luego de sumar 1.1 millones de suscriptores.

Cuando se implementaron medidas de distanciamiento social, las aplicaciones de citas se convirtieron en una de las mejores opciones para conocer gente nueva. Eso es un buen augurio para las perspectivas del gigante de las citas en la era posterior al COVID-19.

Una segunda ola del virus y las nuevas medidas de confinamiento probablemente frenarán el crecimiento durante el resto del año. Después del aumento de 16 por ciento en las ventas del tercer trimestre, es posible que el crecimiento no supere 2 por ciento para el resto del año, indicó el miércoles Match.

Eso aún supera las expectativas anteriores de los analistas. Quizás teniendo en cuenta el sombrío estado actual de la pandemia, Match se abstuvo de ofrecer proyecciones para 2021.

Incluso aunque predice un menor crecimiento, la compañía está encontrando formas de asegurar que sus actuales suscriptores sigan pagando por sus aplicaciones. Tinder, que representa más de la mitad de los ingresos de Match, lanzará un nuevo servicio de videollamada, llamado Face to Face, que permite a los futuros enamorados tener citas virtuales.

Match pasó por su propia separación este año. La firma se separó en julio de IAC/InterActive en una complicada transacción que resultó en que Match transfiriera gran parte de su efectivo a la empresa matriz, que poseía más de 80 por ciento de las acciones.

El acuerdo dejó a Match con una considerable carga de deuda neta que representa más de cuatro veces su ebitda, un indicador de las ganancias. Eso es mucho para una empresa de internet con un crecimiento relativamente bajo.

La capacidad de Match para aumentar su ebitda más rápido que los ingresos, como lo hizo en el tercer trimestre, debería proporcionar cierto alivio a los inversionistas.

El director ejecutivo, Shar Dubey, parece estar centrado en hacer que los confinados enamorados sigan pagando por el producto premium, y el aumento de ingresos durante el verano indica la bonanza que podría estar en espera una vez que los confinamientos se comiencen a levantar.

Eso podría hacer más fácil justificar la generosa valoración de la compañía de 56 veces las ganancias futuras, lo que le otorga una capitalización de mercado de 35 mil millones de dólares.

Es posible que el amor en tiempos de peste no sea un negocio maravilloso; pero el amor inmediatamente posterior parece prometedor. Al menos para Tinder.

*Alex Webb es columnista de opinión de Bloomberg.

Publicidad