(SPI / Kaleydoscopio).- La supercomputadora Miztli de la UNAM amplió su capacidad de investigación científica y cuenta con 8,344 procesadores, casi 45 terabytes de memoria, 750 terabytes de almacenamiento y 228 teraflops de rendimiento teórico, equivalentes a 86,365 computadoras personales de última generación.

En esta segunda ampliación de Miztli (la primera en 2015) se sumaron 58 nuevos servidores que aportan 1,856 procesadores, y un rendimiento teórico adicional de 62 teraflops (billones de operaciones por segundo), lo que equivale al trabajo de 23,485 computadoras personales de última generación de manera simultánea, informó Fabián Romo Zamudio, director de Sistemas y Servicios Institucionales de la Dirección General de Cómputo y de Tecnologías de Información y Comunicación.

El supercómputo contribuye, entre otros temas, al estudio de la estructura del Universo, de sismos y del comportamiento de partículas subatómicas, así como al diseño de nuevos materiales, fármacos y reactores nucleares.

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En promedio, Miztli realiza anualmente 120 proyectos de investigación de la UNAM y otras instituciones que solicitan recursos de supercómputo del Laboratorio Nacional de Cómputo de Alto Desempeño.

El laboratorio suma recursos de supercómputo de la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional para ponerlos a disposición de instituciones de todo el país.

Las inversiones efectuadas durante los últimos años permitirán ofrecer 70 millones de horas CPU anuales para la ejecución de proyectos científicos con Miztli. De dicha cantidad, 10% se encuentra reservado para los proyectos del LANCAD.

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