El regulador del país trabaja en una reglamentación que obligará a las gigantes tecnológicas a compartir con los medios los ingresos generados por las noticias que se publican en las plataformas.

Facebook y Google han funcionado durante años como escaparates de noticias, ofreciendo a sus miles de millones de visitantes artículos gratuitos en la web. Una pelea antimonopolio que está llegando a un punto crítico en Australia apunta a cambiar eso.

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El regulador de competencia de Australia publicará este mes un borrador de reglas que obligará a los dos gigantes tecnológicos a compartir los ingresos generados por las noticias con los medios que crearon el contenido. Se debe presentar una versión final de la propuesta, la primera de su tipo en el mundo, para avanzar en el caso.

Facebook y Google, de Alphabet, tienen una posición dominante en el mercado de publicidad en línea y eso ha estado bajo intensos señalamientos de políticos y entes regulatorios en Estados Unidos y Europa; ahora Australia agrega otro frente de ataque.

Los inversores también están ‘en la mesa’. Si los reguladores en otros mercados siguieran a Australia, acabaría con dos de los modelos comerciales más exitosos del siglo XXI, basados principalmente en contenido gratuito. Facebook y Alphabet han combinado valores de mercado en Nueva York de alrededor de 1.7 billones de dólares.

“Esta sería una gran oportunidad desde el punto de vista regulatorio”, dijo Dan Ives, analista de Wedbush Securities en Nueva York. “Podría abrir una caja de Pandora en torno a la monetización y el intercambio de datos”.

‘Esto importa’

En una entrevista, el presidente de la Comisión de Competencia y el Consumidor de Australia, Rod Sims, dijo que conoce a varias contrapartes en el extranjero que están considerando tomar medidas similares.

Con la crisis de los medios tradicionales y enfrentando los ataques de políticos alegando noticias falsas, este hombre de 69 años está volviendo a inclinar el péndulo a favor de los medios. Para Sims, se trata de algo más que obligar a las empresas a jugar limpio.

“Esto es importante porque el periodismo es importante”, dijo. “El ‘cuarto poder’ es una parte fundamental de lo que hace que nuestras sociedades funcionen”.

Las compañías de medios tradicionales se han quejado durante mucho tiempo de que su contenido está siendo explotado por plataformas digitales sin la debida compensación. Pero eso es solo una parte de la historia.

Si bien todas las plataformas y medios compiten por los clics en la web que pueden convertirse en ingresos publicitarios, también son aliados. Las noticias, o incluso los enlaces a ellas, son parte del atractivo de Facebook y Google, lo que les ayuda a mantener a los visitantes interesados y a obtener más datos. Los gigantes tecnológicos, a su vez, dirigen el tráfico de regreso a los sitios web de los editores.

‘Fundamentalmente incorrecto’

La naturaleza de esta relación es fundamental para las acciones del organismo regulador de la competencia de Australia. “No hay duda de que el flujo de valor neto es a las plataformas “, dijo Sims. Facebook ha llamado a tal suposición “fundamentalmente incorrecta”.

En un texto de 58 páginas, Facebook describió el mes pasado las noticias como contenido “altamente sustituible”. Incluso una purga completa de historias en Australia, dijo Facebook, haría poca diferencia. “Las noticias no generan un valor comercial significativo a largo plazo para nuestro negocio”.

Mientras tanto, las organizaciones de noticias australianas obtuvieron 2 mil 300 millones de clics a través de Facebook entre enero y mayo de 2020, dijo la red social.

En Google, solo un valor económico “muy pequeño” proviene de las noticias en la Búsqueda de Google, dijo la directora de la empresa en Australia, Mel Silva, en una publicación de blog en mayo. Mientras tanto, la búsqueda de Google representó 3 mil 440 millones de visitas gratuitas a editores de noticias australianos en 2018, escribió.

En medio de la disputa, no está claro cuánto costará la regulación a los gigantes tecnológicos en Australia.

Esto se debe en parte a que entre las fotos familiares de los usuarios, y las publicaciones de grupos en Facebook, es casi imposible cuantificar el atractivo subjetivo de las noticias. “#Goodluckregulators”, dijo en un correo Rich Greenfield, analista de LightShed Partners, con sede en Nueva York. “No tengo idea de cómo determinarán el valor”.

Valor

Incluso Sims advierte que será “extremadamente difícil”, pero dice que “siempre hay formas de poner números alrededor de las cosas”. Y los medios parecen haber ganado terreno.

En abril, el regulador antimonopolio de Francia ordenó a Google que pagara a las compañías de medios para mostrar fragmentos de artículos. Luego, en junio, Google dijo que pagaría a ciertos medios por un servicio de noticias aún por publicar en Alemania, Australia y Brasil.

Quizás lo más significativo es que Facebook, a fines del año pasado, introdujo una sección de noticias separada, pagando a los editores cuyas historias fueron presentadas. Unos 200 editores participaron en el servicio de noticias de Facebook, algunos de ellos recibieron entre 1 millón y 3 millones de dólares al año para poner artículos en la sección.

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