Amazon no ha perdido de vista el objetivo de hacer a Alexa, su asistente inteligente, el centro de control de gran parte de la vida humana. Sin embargo, para lograrlo uno de los primeros espacios que la compañía se tiene que ganar es el hogar de los usuarios y la mejor forma para hacerlo es ayudándolos a mantenerlo seguro. Es ahí donde una de sus más recientes compras; Ring entra en juego.

La firma, famosa por crear el “timbre inteligente” que como su nombre lo dice se trata de un timbre equipado una cámara, micrófonos y tecnología Wifi que permite al usuarios ver y charlar a través de su dispositivo móvil con quien toca a su puerta, fue adquirida por el gigante tecnológico en 2018 por 1,000 millones de dólares.

La firma fundada de Jeff Bezos, que ya tocaba constantemente a la puerta de los usuarios con los millones de paquetes que enviaba de su sitio de comercio electrónico, trabajaba en el desarrollo de un tipo de cámara de seguridad para los hogares que le permitiera al consumidor ver cuando un paquete de Amazon buscaba ser entregado y el usuario no se encontraba en casa. 

Aunque Amazon pudo competir contra Ring por el mercado, Bezos y su equipo decidieron invertir en la startup fundada por Jamie Siminoff, por una simple razón: la participación de mercado que había ganado.

Durante la investigación del caso antimonopolio de Amazon y otros gigantes tecnológicos, a mediados de 2020, se hicieron públicos por primera vez diversos correos electrónicos entre Bezos y su equipo gerencial que confirmaban que compraban Ring no por su tecnología, sino por su presencia de mercado.

“Para ser claro, mi opinión aquí es que estamos comprando posición en el mercado, no tecnología”, escribió Bezos en una cadena de correo electrónico cuatro meses antes de que la compañía adquiriera Ring.  “Esa posición e impulso en el mercado son muy valiosos”.

Además de obtener el liderazgo del sector, Amazon ganaba algo que buscaba con ansía al entrar al hogar del usuario: conectarlo con servicios. Luego de la compra, Amazon integró casi de inmediato la tecnología de Alexa dentro de los timbres y cámaras de seguridad de Ring.

Con ello, el usuario no solo contaba con la capacidad de conocer y vigilar el estado de su casa o a quien tocaba a su puerta, también podía integrar la funcionalidad de los dispositivos Ring al ecosistema de sus bocinas inteligentes con Alexa y eventualmente a toda su experiencia de “hogar inteligente”, la cual ya cuenta con más de 900,000 desarrolladores creando habilidades para conectar al asistente entre productos del hogar como TV, cámaras, refrigeradores y consolas de videojuegos y servicios de entretenimiento, saludo o con el mismo marketplace de Amazon. 

A la fecha la estrategia ha resultado. De acuerdo con un análisis de la firma de consultoría Strategic Analytics, a finales de 2020 Ring se colocó como el principal jugador en el segmento de timbres inteligentes en el mundo con una participación de mercado del 17%, casi tres veces más que su competidor más cercano, Nest de Google.

De los 7.9 millones de timbres inteligentes que se vendieron en 2020, Ring entregó más de 1.4 millones de unidades.

No solo es volumen, también hay mucho dinero en juego. De acuerdo a un estudio de Grand View Research, el mercado de “seguridad en el hogar”, estima que solo en Estados Unidos la venta de timbres y cámaras de seguridad para los hogares mantengan un ritmo de crecimiento anual por arriba de 15% entre 2019 y 2027.

Nada más en 2021 se espera que el sector facture cerca de 5,000 millones de dólares solo en Estados Unidos. El análisis de Grand View asegura que el mercado de timbres inteligentes tendrá el mejor rendimiento a medida que firmas de desarrollos inmobiliarios y el nacimiento de políticas públicas incentiven la construcción o requerimiento de este tipo de dispositivos como un estándar en los hogares.

“En 2019, Ring se convirtió en el Apple del mercado de timbres con video”, explica Jack Narcotta, analista senior de la industria de Hogares Inteligentes de Strategy Analytics y agrega: “En algunos aspectos, Ring se está acercando al estado de marca comercial genérica con respecto a los timbres con video”.

En México la firma ofrece sus productos desde hace un par de años; sin embargo, para muchos usuarios el costo de los productos de Ring aún es elevado, algo que podría cambiar con la salida del nuevo Video Doorbell Wired,  “el video timbre más accesible y compacto de Ring pero con todas las funcionalidades y acceso a la plataforma que el resto de los productos”, dice Bruno D’Alleva, managing director de Latinoamérica de Ring en entrevista con Forbes México.

La firma planea vender el nuevo timbre con un precio de entrada de 1,999 pesos. Como su nombre lo dice, el Doorbell Wired se trata de un timbre cableado que se conecta a la corriente alterna con un adaptador e integra una cámara de video de ángulo amplio capaz de grabar en alta definición con funciones como modo nocturno y  comunicación bidireccional con cancelación de ruido.

D’Alleva menciona que aunque es un producto más accesible, no significa que esté limitado de la experiencia. El Doorbell Wired tiene acceso a la misma plataforma e interfaz de seguridad de cualquier producto de Ring y también es compatible con todos los servicios de Alexa.

“Hemos visto un crecimiento de la marca, en donde el consumidor mexicano nos ubica más, no solo por nuestros productos, también por la necesidad de una mayor seguridad del usuario. Nos damos cuenta que no solo en sus hogares, sino que hay personas que compran estos dispositivos como nuestras cámaras de seguridad para sus pequeños y medianos negocios”, dice.

Aunque la firma no reveló volumen de ventas en el país, D’Alleva asegura que la relevancia que México ha ganado desde su llegada es reflejo de que el portafolio de productos disponibles es similar y casi a la par al de mercados mucho más maduros como Estados Unidos.

Además del nuevo Doorbell Wired, Ring está anunciando la salida de otros dos dispositivos la Floodlight Cam Wired Pro, una cámara de seguridad  equipada con tecnología de detección de movimiento 3D, vista aérea, una sirena de 110 decibeles  y visión nocturna a color; y la última versión de su producto central el  Ring Video Doorbell 4, que además de soportar frecuencias de 2.4 y 5 Ghz tiene una funciona conocida como Pre-Roll en la que el dispositivo captura 4 segundos de video antes de que una alerta de movimiento sea activada.

“Las reglas del mercado de los timbres con video están cambiando.  Los consumidores esperan que las marcas tengan una variedad de opciones de timbre con video en varias marcas de precio para satisfacer sus necesidades, sus presupuestos o ambos”, apunta Bill Ablondi, director del servicio de Hogares inteligentes de Strategy Analytics. 

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