Desde el comienzo de la pandemia de coronavirus se han señalado varias comorbilidades de la enfermedad y se han hecho nuevos descubrimientos en cuanto al impacto de algunos hábitos en el riesgo de desarrollar Covid-19 grave, en particular del tabaquismo. Ante la información disponible recientemente, gobiernos y parte de la población comienzan a tomar medidas para prevenir los riesgos de la Covid-19 asociados al uso del tabaco. Según cifras de 2019 de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al año fallecen 8 millones de personas por enfermedades asociadas al consumo de tabaco, situación que podría complicarse con el coronavirus.

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Galicia, en España, dio el 13 de agosto de 2020 un importante paso al prohibir fumar en la calle, en lugares públicos como restaurante o bares y en espacios al aire libre si no es posible mantener la sana distancia. Las autoridades regionales del noreste español tomaron esta iniciativa por recomendación de sus organismos de salud ante la creciente evidencia que relaciona el uso de tabaco con un mayor riesgo de desarrollar un caso grave de Covid-19.

Además, su decisión también se sustenta en otros riesgos asociados a fumar y a vapear. Entre ellos se encuentran la manipulación del cubrebocas y el contacto frecuente de los dedos con la boca; la expulsión de gotitas respiratorias con carga viral, y el factor de relajación del distanciamiento social, con la posibilidad de compartirse cigarros o vapeadores entre las personas. Todo lo anterior constituyen posibles vectores de contagio para el coronavirus, lo que podría contribuir a un aumento de los casos.

De acuerdo a un estudio publicado en la revista Journal of Adolescent Health, es siete veces más probable que adolescentes fumadores (de 13 a 24 años) de cigarros tradicionales y electrónicos, sean diagnosticados con Covid-19. Los investigadores llegaron a esta conclusión a través de una encuesta en línea durante mayo de 2020, con 4 mil 351 participantes, la cual tomó en cuenta otros factores de riesgo como etnicidad, identidad y orientación sexual, clase social y si se padece o no sobrepeso. Señalaron, el riesgo aumenta al doble en los encuestados de diferentes etnias y clases sociales y 1.8 en el caso de las disidencias sexuales.

Por otro lado, un millón de personas han dejado de fumar en Reino Unido a partir de la pandemia, afirma la asociación caritativa Action on Smoking and Health. Asimismo, University College de Londres, de forma independiente, señaló que en 2020 más personas han dejado de fumar comparado con cualquier año anterior hasta 2007. Expertos recomiendan, se aliente esta decisión debido a las múltiples consecuencias negativas del tabaco, adicionales a los riesgos de la Covid-19.

Debido a los aspectos dañinos del tabaco para la salud y a la evidencia de un mayor riesgo relacionado con la Covid-19, es importante que gobiernos, organizaciones y la población en general comiencen a tomar medidas de salud pública para mitigar sus riesgos en la nueva normalidad.

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