Todo comenzó con un paciente de la Dra. Samar Ojaimi en un centro de salud de la Universidad Monash en Australia.

Este paciente presentaba una leve deficiencia en su sistema inmunitario, sin causa conocida.

Al paciente se le catalogó como candidato para que su caso fuese examinado en un programa de investigación científica dirigido por el profesor Matthew Cook del Centro de Inmunología Personalizada de la Universidad Nacional Australiana. Esta iniciativa se centra en la identificación de las causas genéticas de las enfermedades inmunitarias

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La secuenciación del genoma por el equipo del programa AGHA identificó una rara mutación en el gen que codifica una proteína llamada MR1, que normalmente ayuda a iniciar una respuesta inflamatoria de una población de células inmunitarias conocidas como “células MAIT”.

Sin embargo, cuando un equipo de la Universidad Monash, dirigido por la Dra. Lauren Howson, investigó más a fondo, descubrió que se había producido una pérdida completa de esta población de células inmunitarias, mientras que el resto del sistema inmunitario permanecía intacto.

La Dra. Howson y sus colegas estudiaron la estructura de la proteína MR1 del paciente y encontraron que la mutación impedía que la MR1 fuera capaz de unirse al metabolito que normalmente le sirve para activar las células MAIT.

“Esto nos llevó a examinar el sistema inmunitario del paciente para ver qué efecto tenía la mutación en la población de células MAIT y nos sorprendió encontrar que había desaparecido por completo”, explica la Dra. Howson. (Fuente: NCYT de Amazings)

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