La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) resaltó la contribución de los peces loro a la preservación de los arrecifes coralinos tropicales, a través de la producción de arena.

En su página de Internet, la dependencia indicó que para alimentarse, este tipo de peces, de colores vivos, corta las macroalgas que crecen sobre los corales como un manto que les impide reproducirse.

Lo anterior produce un beneficio para la conservación de los arrecifes, pues permite la entrada de luz y oxígeno, esto es una simbiosis que favorece la supervivencia.

Este tipo de peces, que cambian de sexo varias veces a lo largo de su vida son parte importante en la formación de los bancos de arena de las playas, pues comen pequeñas porciones de coral, compuestas de carbonato de calcio, que luego defecan en forma de arena blanca.

Marisol Rueda, de la iniciativa Arrecifes Saludables para Gente Saludable, en entrevista con Mongabay Latam, señaló que algunas especies pueden generar hasta 100 kilogramos de arena al año.

Sin embargo, los peces loro se encuentran en una situación vulnerable y requieren de grandes esfuerzos de protección para no poner en riesgo su supervivencia.

El problema al cual se enfrenta esta especie se ha incrementado, debido a que las macroalgas han aumentado casi al doble desde 2006, subrayó Melina Soto, de la misma organización.

La presencia de las casi 80 familias de peces loro o perico es importante para los arrecifes coralinos tropicales, los cuales también aportan notables beneficios ecosistémicos.

El 3 de septiembre de 2018 diversas organizaciones ambientalistas propusieron incluir en la categoría de Protección Especial de la NOM-059-SEMARNAT-2010 a 10 especies de pez loro del Caribe mexicano.

Desde antes de la propuesta de inclusión, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas tomó las acciones pertinentes para frenar la pérdida de esta especie.

De acuerdo con Marisol Rueda, en 2008 en 63 puntos del Caribe mexicano, la población de pez loro era de dos mil 515 individuos; en 2010 cayó a 820, y en 2012 la cifra aumentó a mil 790 ejemplares, resultados que ponen en evidencia el peligro que corren por la presencia del pez león y la pesca desmedida.

El 18 de octubre de 2018 se anunció la aceptación de la propuesta de clasificar el riesgo de Protección Especial para las especies de este pez tropical, a fin de emprender acciones dirigidas a su recuperación y al aseguramiento de los servicios ambientales que aportan.

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