Un equipo internacional dirigido por la Universidad de Copenhagen e investigadores de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) utilizaron inteligencia artificial para contabilizar la cantidad de árboles existentes en el desierto del Sáhara. Sorprendentemente, de acuerdo al estudio publicado en la revista Nature, contabilizaron más de mil 800 millones de árboles y arbustos en un área de 1.3 millones de kilómetros cuadrados, correspondiente a la parte más occidental del desierto del Sáhara, el Sahel y lo que se conoce como zonas subhúmedas de África occidental.

Este censo se consiguió utilizando una serie de imágenes satelitales provistas por NASA y algoritmos de aprendizaje profundo o deep learning, una forma de inteligencia artificial, debido a la imposibilidad de identificar árboles individuales con imágenes de satélite normales. Hasta ahora, a causa del desinterés por contabilizar árboles en zonas no boscosas, se consideraba que esta región en particular carecía de dicho tipo de vegetación. La investigación de este estudio publicado el 14 de octubre de 2020, constituye el primer censo de árboles en una región de tierras secas.

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Al algoritmo programado por el Departamento de ciencias computacionales de la Universidad de Copenhagen se le enseñó cómo luce un árbol, alimentándolo con miles de imágenes de distintos árboles. Con base en el reconocimiento de las formas de árboles, el algoritmo tiene la capacidad de automáticamente identificar y mapear árboles a lo largo de grandes superficies y miles de imágenes, realizando en unas cuantas horas lo que tardaría años de trabajo humano.

Según los investigadores, este nuevo estudio podría contribuir a una mejor comprensión de la importancia de los árboles en una región, con respecto a la biodiversidad, los ecosistemas y las personas quienes la habitan. Particularmente, una mejor comprensión de los árboles permitiría desarrollar programas para la promoción de la agrosilvicultura, la cual desempeña un papel ambiental y socioeconómico importante en las regiones áridas. Además, el conocimiento de los árboles existentes en las zonas áridas podría ayudar a un mejor cálculo de la absorción de carbono, ya que en los modelos climáticos no suele considerarse la información de las vegetaciones de estas zonas por ser desconocida.

Esto último también es de gran importancia, pues científicos advierten de la posibilidad de que algunos de los esfuerzos de reforestación alrededor del mundo carezcan de sustento científico. Para solucionar este predicamento, algunos estudios se han enfocado ahora en calcular la cantidad de carbono capaz de absorberse a nivel mundial al permitir la recuperación de los bosques talados para la agricultura u otros fines, mientras otros han buscado calcular cuánto carbono podrían atrapar los bosques si estos volviesen a abastecerse a su máxima capacidad con árboles recién plantados.

Dados los potenciales efectos devastadores del calentamiento global, entre ellos, el desplazamiento, hacia fin de siglo, de un millón de personas habitantes de tierras bajas por cada centímetro de aumento en el nivel del mar, investigaciones como ésta, que permitió contabilizar los árboles presentes en el desierto del Sáhara mediante inteligencia artificial, son necesarias para una mejor predicción de los niveles de dióxido de carbono en la Tierra, permitiendo así a gobiernos y organizaciones internacionales un combate mejor enfocado del cambio climático.

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