Los casos de cáncer de pulmón han aumentado en los últimos años y, aunque todavía no se tienen datos sobre cómo el COVID-19 podría incidir en el desarrollo de esta enfermedad, es un temor que los especialistas han empezado a tener.

“Sabemos que una de las causas de cáncer son las enfermedades pulmonares benignas, y el COVID-19 afecta principalmente al pulmón, pero todavía es pronto para saber si incidirá en que aparezca este tipo de cáncer, aunque es un gran temor que tenemos como especialistas”, señaló en conferencia de prensa la oncóloga Yolanda Bautista.

La experta puntualizó que hasta 2020 el cáncer de pulmón, que conmemora su Día Mundial el próximo 1 de agosto, ocupó el segundo lugar en mayor número de cáncer a nivel mundial y el primero en número de muertes, según datos de la base de datos GLOBOCAN.

Asimismo, Bautista explicó que tan solo en 2020 se diagnosticaron 2.2 millones de nuevos casos de este tipo de cáncer, mientras que en México se hicieron 7 mil 810 nuevos diagnósticos.

En cuanto a su letalidad, detalló que es una de las principales causas de muerte, pues el año pasado causó 1.79 millones de defunciones a nivel global, mientras que, en México, fue responsable de 18 por ciento del total de las defunciones por cáncer, es decir, unas 7 mil 100 personas en el año.

Detalló que el de células no pequeñas es el tipo más común de cáncer de pulmón y representa 84 por ciento de todos los diagnósticos de esa enfermedad.

La experta contó que 75 por ciento desarrolla cáncer de pulmón por tabaquismo y el resto por exposición a leña quemada, asbesto, antecedentes de tuberculosis, fibrosis en el órgano, incluso por contaminación ambiental.

Detección, el principal reto

La especialista señaló que esta es una enfermedad asintomática, por lo que la mayoría de los pacientes llegan al diagnóstico cuando el padecimiento está avanzado.

Al menos, dijo, 6 de cada 10 casos de cáncer de pulmón se detectan en etapas avanzadas, es decir, cuando hay metástasis.

Además, lamentó que dada la interrupción causada por COVID-19 en 2020 y a la carga actual de los sistemas de salud, se registró un caída de aproximadamente 39 por ciento en el diagnóstico a nivel mundial.

“Por eso el principal reto sigue siendo la detección oportuna”, zanjó.

Actualmente, destacó la experta, existen cinco maneras principales en las que se puede tratar el cáncer de pulmón de células no pequeñas.

“Se trata con cirugía, radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida e inmunoterapia”, explicó.

Añadió que las opciones y recomendaciones de tratamiento dependen de varios factores, incluidos el tipo y la etapa del cáncer, los posibles efectos secundarios y las preferencias y la salud general del paciente.

Afortunadamente, dijo, los índices de supervivencia han aumentado gracias a la innovación y tecnología, por lo que hoy los pacientes tienen más opciones para sobrevivir.

Finalmente Anna Maria Rojowska, gerente médico en la farmacéutica MSD, afirmó que aunque hasta ahora no existe una forma segura de prevenir el cáncer de pulmón, sí se puede reducir su riesgo a través de diversas acciones.

Entre ellas están no fumar o dejar de hacerlo, evitar el humo de segunda mano, evitar la exposición a cancerígenos en el lugar de trabajo, llevar una dieta rica en frutas y verduras y hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.

Asimismo, instó a la población a informarse sobre este tipo de cáncer y si existen factores de riesgo, acudir a revisión periódicamente para detectar cualquier signo temprano de la enfermedad.

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