México.- En México, el cáncer de mama reportó 27 mil 283 nuevos casos en 2018 y representa la primera causa de muerte en las mujeres, de acuerdo con el monitor Globocan de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La oncóloga Claudia Haydee Arce Salinas alertó que de cada 10 pacientes que se diagnostican con ese tipo de cáncer una presentará metástasis, pero además “hay un grupo de pacientes que por las características de la enfermedad se puede hacer metastásica”.

La especialista con más de 20 años de experiencia en instituciones como el Instituto Nacional de Cancerología (Incan), destacó sin embargo que los resultados el estudio clínico Monaleesa-7 brindan nuevas esperanzas y perspectivas de supervivencia en el tratamiento.

Dicho estudio fue presentado en el Congreso de la American Sociaty of Clinical Oncology, y evaluó a mujeres premenopáusicas con cáncer de mama avanzado que fueron tratadas con ribociclib.

“Lo que hace ribociclib es evitar que la célula se siga dividiendo; por lo tanto, la célula pierde esta capacidad de proliferación y eso es lo que los ayuda a tener un mayor control de la enfermedad”, explicó en conferencia de prensa.

Con Monaleesa-7, que se aplicó a más de 700 pacientes con edad promedio de 40 años, expuso, se demostró que el primer tiempo de control o tiempo a la progresión fue de 27 meses al dar ribociclib combinado con terapia hormonal, en comparación con los 13 meses de las pacientes que recibieron el tratamiento estándar.

“La diferencia es de 14 meses más que estamos ganando con estas nuevas terapias. Esa terapia es oral, son tabletas que las pacientes deben tomar en casa. No son quimioterapia, por lo tanto, no tiran el cabello, tampoco dan úlceras orales, son terapias muy bien toleradas”.

Arce Salinas subrayó que al hacer el análisis de calidad de vida a las pacientes que recibieron las terapias, “vemos que mejora”. Aunque reconoció que a veces los oncólogos tienen el tabú de que con “más medicamentos” se deteriora a la paciente, “por la presencia de eventos adversos”.

Empero, insistió en que cuando la calidad de vida es medida, “vamos a ver que esto no es así”.

Lo más importante de Monaleesa-7 es que no solo mejora este tiempo a la progresión, sino que mejora la sobrevida global. Esto quiere decir que “evitamos que la paciente muera por cáncer de mama o retrasamos la probabilidad de que muera por esa enfermedad”, aseveró.

La especialista, quien cuenta con la certificación vigente por parte del Consejo Mexicano de Oncología (CMO), resumió que a 42 meses de seguimiento que tiene el estudio, 72 por ciento de las pacientes que recibieron el medicamento y la terapia endócrina “están vivas, en comparación con solamente 36 por ciento de las que fueron tratadas con terapia endócrina”.

Al consultarla sobre cuánto tiempo vive una paciente con cáncer metastásico, precisó que en promedio dos años y quienes tienen los peores pronósticos son aquellas que tienen os tumores triple negativos, “y su vida promedio es de 12 a 15 meses máximo”.

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