Con el objetivo de alcanzar las cero emisiones para el año 2030, la Fórmula 1 se encuentra en proceso de diseño de un combustible 100% sostenible y un nuevo impulsor que posibilite su funcionamiento.

La nueva unidad de potencia de la Fórmula 1 para combustible sostenible vería la luz para 2025, y para alcanzar la meta, en 2022 ya pasará al combustible ‘E10‘, una mezcla de combustible fósil y etanol.

En este sentido, en la web de la máxima categoría del automovilismo deportivo mundial, se indica que con el lanzamiento de una nueva generación de motores de Fórmula 1, con combustible 100% sostenible, está en discusiones técnicas con las petroleras.

Que sea un combustible directo 100% sostenible, significa que se puede usar en un motor de combustión interna estándar sin ninguna modificación en el motor en sí.

La Fórmula 1 indica que el combustible sostenible, concebido en laboratorio, utiliza componentes que provienen de un esquema de captura de carbono, desechos de basura o biomasa no alimentaria, al tiempo que logra un ahorro de emisiones de gases de al menos un 65%.

Fundamentalmente, el nuevo combustible también tendrá un impacto notable de la cima del automovilismo, igualando la densidad de energía de las gasolinas de combustibles fósiles actuales de la Fórmula 1, lo que significa que los autos serán tan rápidos como lo son hoy.

Numerosos estudios estiman que para 2030 habrá 1,800 millones de automóviles en la carretera, con solo el 8% de esos vehículos eléctricos de batería puros, mientras que los motores de combustión interna seguirán siendo esenciales para los viajes aéreos y marítimos, así como para el transporte y la industria.

Al encabezar el desarrollo de combustibles sostenibles 100% avanzados, la Fórmula 1 puede desempeñar su papel para generar un impacto enorme en las emisiones de gases de efecto invernadero del sector del transporte mundial.

Sobre porqué no centrarse en tecnologías eléctricas en vez de pensar en un combustible sostenible para motores a explosión, el jefe técnico de la Fórmula 1, Pat Symonds, da su excluyente opinión:

“Lo que es realmente importante es que la Fórmula 1 no promueve un vehículo anti-eléctrico. En mi caso, ni mucho menos; de hecho, creo que para los vehículos ligeros en un entorno urbano, los vehículos eléctricos son bastante buenos. Tienen algunos problemas … pero no somos en absoluto anti-eléctricos. Y creo que todos los ingenieros sienten que los vehículos eléctricos son buenos en una carrocería pequeña y en un entorno urbano”, explica.

Sobre cómo funcionarán los autos y su combustible más sostenible, hay que explicar que las regulaciones actuales prevén que los vehículos funcionen con combustible que contenga un 5,75% de biocomponentes.

Por eso para el próximo año, la proporción de biocomponentes aumentará al 10%, motivo por el cual el nuevo combustible recibe el nombre de E10, la ‘E’ por etanol, mientras que el ’10’ se refiere a su porcentaje en la mezcla.

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