Paleontólogos rusos descubrieron el pasado agosto restos óseos de 18 osos de las cavernas que vivieron hace 40.000 años en una cueva jamás pisada por el hombre en la región rusa de Perm. En total se encontraron más de 300 costillas, vértebras y huesos tubulares intactos de los animales extintos, en su mayoría correspondientes a hembras.

Los expertos señalaron que la integridad de los huesos encontrados en ocasiones anteriores en esta zona habían sido perturbados por la presencia de la actividad humana, algo que no ocurrió en el cementerio natural descubierto, recoge Siberian Times este 15 de noviembre.

Te puede interesar: Un gorro protagoniza una ilusión óptica al cambiar el color de verde a marrón dentro de una casa y causa furor en TikTok

Anuncios

“En la cueva de Prokoshev tenemos la oportunidad de estudiar la estructura inalterada de un cementerio natural, obteniendo información única sobre la ecología y la biología de esa época”, afirmó el investigador principal, el doctor Dmitri Guimránov, del Instituto de Ecología Vegetal y Animal de la rama de los Urales de la Academia de Ciencias de Rusia.

“Encontrar 15 cráneos en dos expediciones es un gran éxito”, aseguró el científico en sus recientes declaraciones, explicando que es una tarea complicada hallar necrópolis de grandes mamíferos carnívoros del Pleistoceno Tardío.

Los expertos determinaron que algunos de los osos murieron durante la hibernación, y están a la espera de analizar los dientes para descubrir cómo se alimentaban estos animales.

Publicidad