Investigadores de la Escuela de medicina de la Universidad de Pittsburgh han creado la molécula biológica más pequeña capaz de neutralizar completamente y específicamente al virus SARS-CoV-2, causante de la actual pandemia de Covid-19. Este componente de anticuerpo, diez veces más pequeño que un anticuerpo de tamaño completo, se utilizó para crear un medicamento llamado Ab8, con potencial uso terapéutico y profiláctico contra el SARS-CoV-2.

Según el estudio publicado durante la primera quincena de septiembre de 2020, el medicamento Ab8 resultó altamente efectivo para tratar y prevenir la infección por SARS-CoV-2 en ratones y hámsters en el laboratorio. El tamaño diminuto de la molécula incrementa su potencial distribución en los tejidos para un mejor combate del virus, además de posibilitar la administración del medicamento a través de rutas alternas, como la nasal. Además, señalan los autores, la molécula no se une a las células humanas, señal positiva de que el medicamento no tendrá efectos secundarios en humanos.

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El equipo que desarrolló el proyecto ya había descubierto previamente anticuerpos neutralizantes para el coronavirus causante del síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) de 2003, además de anticuerpos para otras enfermedades infecciosas, producidas por virus como el MERS-CoV, dengue, Hendra y Nipah. El anticuerpo contra los virus Hendra y Nipah ha sido evaluado en humanos y aprobado su uso clínico de compasión en Australia.

Actualmente se estudia el uso del plasma de personas convalecientes que se han recuperado de la Covid-19 para tratar a pacientes con la enfermedad, por su contenido de anticuerpos. No obstante, aún no se ha probado su efectividad y, de probarse, existe aún el problema de la disponibilidad limitada. Sin embargo, los genes aislados de anticuerpos capaces de bloquear el SARS-CoV-2 tienen el potencial de producirse masivamente. Los investigadores ya han licenciado a Abound Bio, una empresa de reciente creación respaldada por el Centro médico de la Universidad de Pittsburgh, para el desarrollo del medicamento Ab8 alrededor del mundo.

Mientras farmacéuticas como AstraZeneca, Moderna o el Centro de investigación Gamaleya, en Rusia, se encuentran en pruebas clínicas avanzadas de sus respectivas vacunas, los expertos investigan otras alternativas para el combate del Covid-19, entre ellas, las farmacéuticas Eli Lilly y Regeneration también desarrollan tratamientos contra la Covid-19 utilizando anticuerpos sintéticos, de forma similar a la Universidad de Pittsburgh. Además, otros científicos desarrollan vacunas, aunque a un ritmo más lento que los principales competidores, las cuales podrían resultar en una segunda generación de vacunas o como alternativas si las principales llegasen a fallar o su producción fuese muy costosa para países de bajos ingresos.

Dados los estragos para la salud, la economía y otros aspectos de la vida humana causados por la Covid-19, es urgente el desarrollo de tratamientos, como este componente de anticuerpo capaz de neutralizar al SARS-CoV-2, además de vacunas que ayuden a la humanidad a combatir el virus. Los científicos confían, la biomedicina y el ingenio humano serán clave para eventualmente acabar con la pandemia de coronavirus.

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