Las tecnologías inmersivas como la realidad virtual y la realidad aumentada tienen mucho más que ofrecernos que los adictivos videojuegos o la sensación de estar sumergidos en otro mundo. El enorme potencial de esta tecnología está sin explotar en campos que van desde la arquitectura hasta la educación. Ya sea mejorando los procesos de diseño o dando vida a las lecciones, la realidad virtual ya está mejorando la forma en que vivimos y trabajamos.

Las tecnologías inmersivas difuminan los límites entre los mundos virtual y real.

Si la realidad virtual sumerge los sentidos del usuario en un mundo simulado, la realidad aumentada altera nuestra percepción del mundo físico, a menudo a través de la pantalla de un móvil. El alcance de la aplicación de estas tecnologías en campos como la arquitectura y la educación es enorme y está en constante expansión.

Daniel Khayat, responsable de producto de Viveport, HTC que se considera una especie de Netflix de la realidad virtual: “Tenemos el visor Vive Focus plus. Es un visor de realidad virtual totalmente equipado con muchas aplicaciones en formación y desarrollo, la educación, los juegos. Permite ir, por ejemplo a Vive Sync, un entorno virtual para reuniones, presentaciones y demostraciones. Puedo traer a la sala de reuniones una presentación de PowerPoint o un vídeo, e incluso modelos 3-D. Como hemos visto en ingeniería, la gente puede traer maquinaria pesada, equipos costosos en un entorno virtual que es cien por cien seguro; donde puedes rediseñar todo de una manera mucho rentable.

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El consultor de realidad virtual Steve Bambury está a la vanguardia de la aplicación de la realidad virtual a la educación en Dubai: “Tuvimos la oportunidad de integrar la realidad virtual para enriquecer y redefinir experiencias de aprendizaje. Aplicaciones como Google Tilt Brush permitirán a los estudiantes crear imposibles obras de arte, como pintura al fuego ir al interior del cuerpo humano para aprender biología de dentro a fuera o retroceder al pasado para aprender historia. Puede tirar abajo las paredes del aula y llevar a los alumnos a cualquier parte del mundo. Es informática tridimensional. Y es un cambio monumental ir de los iPads y tabletas con pantalla táctil a la realidad virtual tridimensional y tecnología inmersiva”.

En arquitectura la tecnología inmersiva remodela todo el proceso, desde la concepción a la construcción.

Así nos lo explica el arquitecto, Michael Naguib del equipo de LWK & Partners, con sede principal en Hong Kong: “Cuando empezamos a usar la realidad virtual, realmente nos dio un nivel completamente diferente de revisión y validación de nuestro diseño. Y en cierto sentido, ahora puedes ver, sentir y comprender las proporciones, escala y forma del diseño del proyecto de una manera muy eficiente y práctica. Puedes probar materiales; alternar y cambiar el diseño de materiales de inmediato y puedes sentirlo; y comprender más sobre la iluminación adecuada y la textura de luz adecuada. La visión en blanco es muy buena para los arquitectos porque permite ver el diseño puro, formas y geometrías sin los acabados y materiales del proyecto”.

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