Las aplicaciones que descargamos en nuestros dispositivos móviles o que ya vienen preinstaladas de fábrica consumen en diferentes niveles el consumo de nuestra batería al momento de utilizarlas ya sea en primer plano, (es decir que nosotros las ejecutemos para utilizarlas), o en segundo plano, (cuando la aplicación trabaja o actualiza su información por si sola sin que nosotros la ejecutemos directamente).

Un ejemplo claro de cómo las aplicaciones trabajan en segundo plano son las redes sociales, pues estás siempre están al pendiente de los comentarios, mensajes directos, retuits, likes, etiquetas, etcétera, lanzando una notificación a los usuarios cuando lo anterior sucede. De la misma manera trabajan en segundo plano constantemente las aplicaciones de mensajería, pues al recibir un mail se lanza una notificación, que es una de las principales virtudes de estas aplicaciones: estar conectado en tiempo real.

Estas aplicaciones que trabajan en segundo plano todo el tiempo como Facebook, Twitter, Snapchat, WhatsApp, Instagram, Gmail u otros servicios de mensajería, Periscope y Messenger, consumen más batería en relación a otras que solo ejecutamos para propósitos específicos y de corto tiempo como escanear una hoja para convertirla en un PDF, revisar el clima, crear un meme o saber la hora en otro país.

Pero sin duda las aplicaciones que consume la mayor cantidad de batería son aquellas que ejecutamos por un largo periodo y por lo tanto la pantalla se encuentra encendida por un largo tiempo, generalmente estas aplicaciones son las que reproducen películas o videos como son Netflix, YouTube, HBO, Periscope, Facebook (específicamente Facebook Live), Snapchat, Skype, entre otras.

No debemos olvidar los videojuegos, los verdaderos reyes del consumo de batería pues son los que utilizamos por periodos más largos de tiempo, estos entre más pesados en megabytes sean, gastarán una mayor cantidad de memoria ram de nuestro dispositivo y por lo tanto más energía.

López Dóriga Digital.

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