Unos químicos han encontrado un nuevo uso para el producto de desecho de la energía nuclear: la transformación de una reserva no utilizada en un compuesto versátil que podría utilizarse para crear productos químicos valiosos, así como nuevas fuentes de energía.

El uranio empobrecido (DU) es un subproducto radiactivo del proceso utilizado para crear energía nuclear. Muchos temen los riesgos para la salud del uranio empobrecido, ya que se almacena en instalaciones costosas o se utiliza para fabricar controvertidos misiles capaces de perforar blindajes.

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Pero, en un artículo publicado en la revista Journal of the American Chemical Society, el profesor Geoff Cloke, el profesor Richard Layfield y el Dr. Nikolaos Tsoureas, todos de la Universidad de Sussex, han revelado que el uranio empobrecido podría, de hecho, ser más útil de lo que podríamos pensar.

Mediante el uso de un catalizador que contiene uranio empobrecido, los investigadores han logrado convertir el etileno (un alqueno utilizado para fabricar plástico) en etano (un alcano utilizado para producir varios otros compuestos, incluido el etanol).

Su trabajo es un gran avance que podría ayudar a reducir la pesada carga del almacenamiento a gran escala de uranio empobrecido, y conducir a la transformación de alquenos más complejos.

El profesor Layfield dijo: “La capacidad de convertir alquenos en alcanos es una importante reacción química que significa que podemos tomar moléculas simples y convertirlas en productos químicos valiosos, como aceites hidrogenados y petroquímicos que pueden ser utilizados como fuente de energía.

“El hecho de que podamos usar uranio empobrecido para hacerlo demuestra que no tenemos que temerle, ya que podría ser muy útil para nosotros”.

Trabajando en colaboración con investigadores de la Universidad de Toulouse y de la Humboldt-Universität zu Berlin, el equipo de Sussex descubrió que una molécula organometálica basada en el uranio empobrecido podía catalizar la adición de una molécula de hidrógeno al doble enlace carbono-carbono del etileno – el miembro más simple de la familia de los alquenos – para crear etano.

El profesor Cloke dijo: “Nadie ha pensado en usar el DU de esta manera antes. Aunque convertir el etileno en etano no es nada nuevo, el uso del uranio para ello es un hito clave.

“La clave de la reactividad fueron dos anillos pentagonales de carbono fundidos, conocidos como pentaleno, que ayudan al uranio a inyectar electrones en el etileno y activarlo para la adición de hidrógeno”. (Fuente: NCYT Amazings)

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