Joselyn Jurado se convirtió en mamá a sus 23 años y sin esperarlo está a cargo de la crianza y cuidado del bebé, sin contar con el apoyo o asesoría de su familia. Su pareja, Hugo Arturo Domínguez, de 45 años, asumió el papel de proveedor y está ausente de casa la mayor parte del tiempo, por lo que no se involucra en los procesos de cuidado.

Hoy en día, las madres de familia se encuentran en el dilema de cómo educar a sus hijos y para ello deben sortear una serie de desafíos por los estilos y ritmos de la vida actual.

En México, las familias se van a los extremos ya que hay padres muy autoritarios o muy flexibles que no son capaces de poner límites a los hijos.

Para la psicoterapeuta María Teresa García Hubard, la educación de los hijos es una tarea conjunta de padres e hijos y el desarrollo integral de los seres humanos se da cuando los padres asumen que los hijos son también los grandes maestros.

Entonces, el paradigma de la autoridad se modifica y ahí es cuando surge la posibilidad de contemplar la crianza como una labor en común con los hijos, aseveró en entrevista la autora del libro “Mitos sobre la infancia”.

“Un niño que crece con una crianza balanceada será un mejor ciudadano. No serán adultos que van a estar esperando, por un lado, que les den órdenes y, por otro lado, burlar la autoridad, sino que se convertirán en adultos autorregulados conscientes de que la responsabilidad es propia y que no depende de que te castiguen o te premien”, explicó.

La crianza y el trabajo de ser mamá y papá trascienden las actividades de garantizar su escuela y cuidados en casa, para relacionarse con la educación emocional y hasta espiritual, entendido este como el balance entre los dos ejes primordiales del ser humano: lo espiritual y lo psicológico.

García Hubard, con licenciatura y maestría en Psicología clínica por las Universidades Iberoamericana y Nacional Autónoma de México, respectivamente, afirmó que la crianza de los hijos de familia es una actividad conjunta no sólo de papá y mamá, sino del mismo hijo.

Hemos detectado, agregó la experta con 25 años de práctica clínica, que hay papás que se sienten perdidos y tienen temores de buscar apoyo de cómo llevar esta importante labor creyendo que el ser papás muy estrictos o muy laxos tendrán resultados.

“Cuando la crianza esta polarizada, ya sea de autoritarismo o de falta de acompañamiento y permitir a los niños hacer lo que sea, al final lo que creamos son seres humanos que no están bien integrados, que no están regulados y que por lo mismo no son buenos ciudadanos”, enfatizó.

En ese sentido, para la terapeuta, quien participará mañana en el evento “Mother’s Day”, organizado en las instalaciones del Westin Santa Fe con el tema “No hay niño malo”, la frase de Sigmund Freud, “Infancia es destino”, no es absoluta.

Por un lado, refirió, es fundamental el temperamento con el que haya nacido el niño, sus experiencias durante la infancia, el vínculo que haya construido con sus padres y, finalmente, esta la propia transformación característica de la adolescencia que en muchas ocasiones provoca crisis “aún si el niño ha tenido los mejores padres del universo”.

En su práctica profesional, la experta ha observado que los padres son autoritarios o permisibles no de manera intencional.

Lo hacen, acotó, porque ellos creen que es lo mejor para sus hijos. Explicó que los padres autoritarios justifican su actitud en “¿cómo es que ejerzo mi autoridad?” o, por el contrario, son presa de la angustia ante situaciones y deciden “dale lo que quiera, pero que no llore”.

En cualquiera de estos dos extremos, aseguró, prevalece la falta de información, confusión que viven los papas de no saber cómo poner límites.

“Ese es el gran reto, esa falta de información y lo importante es que en la crianza tenemos que trabajar, en primer lugar, en nosotros mismos y tenemos que entender cuál fue nuestra propia experiencia como niños o adolescentes, cómo nos marcó eso, qué contexto tenemos de la adolescencia y de la infancia, y cómo queremos ser como papás”.

Para María Teresa García es importante acabar con el “mito” de las familias mexicanas en el sentido de “tener que educar como nos educaron a nosotros.

La constante es “Yo ya aprendí como me criaron mis papas, mírame no estoy tan mal y nos aventamos a lo que yo considero que es”. Esto, precisó la terapeuta, es algo intuitivo y repetimos, en el mejor de los casos, la forma en que nos criaron a nosotros.

Es por ello que recomendó a Joselín Jurado, la mamá joven que no cuenta con apoyo o asesoría alguna: “Hay que tomar conciencia de que ser mamá es una labor compleja y maravillosa, por lo tanto amerita que le dediquemos tiempo para prepararnos, leer, pedir ayuda y apoyarnos entre mamás unas a otras”.

García Hubard consideró urgente promover otra visión de crianza con una parentalidad consciente, en la que los papás entienden que el trabajo es colaborando con los niños y que existen expertos que los ayudan a garantizar un desarrollo más integral.

La especialista participará con la conferencia “No hay niño malo” en la quinta edición del “Mother’s Day”, un evento que se realiza este sábado 5 de mayo y que es organizado por el Instituto Mexicano de Yoga, en The Westin Santa Fe.

En esta actividad se llevará a cabo talleres, conferencias, paneles de discusión y mesas redondas con los temas: Inteligencia emocional, Paternidad consciente, Mamás profesionistas sin culpas, Prevención del abuso infantil, entre otros.

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