La Soyuz MS-17 tocó tierra a 147 kilómetros al sureste de la ciudad kazaja de Zhezkazgán con tres tripulantes a bordo.

La nave tripulada rusa Soyuz MS-17 aterrizó sin contratiempos en la estepa de Kazajistán, según las imágenes difundidas en directo por la agencia espacial rusa, Roscosmos.

La cápsula de descenso tocó tierra a 147 kilómetros al sureste de la ciudad kazaja de Zhezkazgán con los cosmonautas rusos Serguéi Rízhikov, Serguéi Kud-Sverchkov y la astronauta de la NASA Kathleen Rubins a bordo.

Los tres tripulantes han permanecido seis meses en la plataforma orbital internacional, donde han dejado a los cosmonautas rusos Oleg Novitski, Piotr Dubnov, los astronautas estadounidenses Mark Vande Hei, Shannon Walker, Michael Hopkins, Víctor Glover y su colega de la agencia japonesa JAXA Soichi Noguchi.

La cápsula aterrizó en la estepa kazaja poco más de tres horas después de haberse desacoplado de la Estación Espacial Internacional.

El primero en abandonar la cápsula, según el protocolo, fue el comandante de la misión, Serguéi Rízhikov, para el que este era su segundo vuelo a la EEI.

A juzgar por las primeras pruebas que les fueron realizadas a los tripulantes de la Soyuz MS-17 en la Tierra, los tres se encuentran perfecto estado de salud.

Rízhikov, Kud-Sverchkov y Rubins permanecieron en el espacio durante 185 días, tiempo en el que realizaron cerca de 50 experimentos científicos.

En noviembre de 2020 los cosmonautas rusos efectuaron en particular una caminata espacial que se prolongó siete horas.

La Estación Espacial Internacional, un proyecto de más de 150 mil millones de dólares en el que participan 15 naciones, actualmente está integrada por 15 módulos permanentes y orbita la Tierra a una distancia de 400 kilómetros y una velocidad de más de 27 mil kilómetros por hora.

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