En un arranque de sinceridad poco frecuente, el director ejecutivo de Netflix, Reed Hastings, ha reconocido esta semana que la llegada de Disney+, el pasado 12 de noviembre, a la guerra del streaming en Estados Unidos ha hecho daño a su plataforma.

Netflix sumó 420.000 nuevos usuarios en Estados Unidos durante los últimos tres meses de 2019, por debajo de los 600.000 que la compañía esperaba alcanzar, según reveló la empresa al defender, el martes, sus resultados de ese periodo de tiempo. Por otro lado, la plataforma del ratón Mickey, en su primer día de existencia, había sumado 10 millones de usuarios. Un informe de la empresa tecnológico Sensor Tower asegura que Disney+ ha alcanzado los 41 millones de suscriptores desde su lanzamiento, lo que supone casi un 25% de la audiencia global de Netflix.

El frenazo en su crecimiento en Estados Unidos, donde cuenta con un total de 61 millones de usuarios, no es nada nuevo, más aún vista la rápida expansión que vivió cuando el mercado de la televisión bajo demanda no estaba todavía tan fragmentado como ahora. Aun así, la compañía se ha marcado un techo de 90 millones de usuarios en Estados Unidos.

El bache de la empresa en casa se contrarresta con los buenos datos que ha alcanzado en el exterior en el mismo periodo de tiempo: 8,4 millones de nuevos suscriptores, muy por encima de los siete millones que habían marcado en sus previsiones. El total de usuarios de la plataforma en todo el mundo ya es de 167,1 millones. Sin embargo, está por ver hasta qué punto esa cifra resiste la inminente expansión internacional de Disney+: su llegada a Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Austria, Suiza, Irlanda y España ocurrirá el 24 de marzo. Otros mercados de Europa, como Bélgica, los países nórdicos y Portugal, la tendrán al verano.

En los próximos meses, el mercado del streaming en Estados Unidos seguirá mutando repetidamente. En 2020 llegarán al tablero de juego los servicios de NBCUniversal, Peacock (viene con los regresos de Salvados por la campana y Punky Brewster); la de AT&T, HBO Max (estrenará series de Dune, Grease, Gossip Girl y Americanah, la novela de Chimamanda Ngozi Adichie), y la plataforma de vídeo Quibi (con una serie de terror de Spielberg, otra basada en las novelas de Brett Easton Ellis y un nuevo El fugitivo), lo que provocará un par seísmos en el tablero estadounidense. La previsión de Netflix para el primer trimestre de 2020 es lograr siete millones de nuevos usuarios en todo el mundo, por debajo de los 9,6 millones que sumó el año pasado en esas mismas fechas.

La plataforma también anunció el martes un cambio en la forma en la que cuenta los visionados de su contenido. Hasta ahora contabilizaba como espectadores a aquellas cuentas que habían visto al menos un 70% de una serie o una película. Ahora, contará como espectador cualquier reproducción de al menos dos minutos de su contenido. Así, la primera temporada de la serie de fantasía The Witcher ha sido vista (es decir, han reproducido al menos dos minutos de un capítulo) por 76 millones de hogares en sus cuatro primeras semanas. La plataforma reconoce que esta técnica infla los datos, pero asegura que es una forma más justa de medirlo: trata de igual forma los formatos breves y los de larga duración.

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