Dicho de modo simple, la erosión de los suelos de la Tierra suele ocurrir cuando el viento y, sobre todo, el agua, arrancan partículas del suelo y se las llevan consigo arrastrándolas. Así, paulatinamente, va desapareciendo la capa que originalmente estaba en la superficie del terreno afectado por la erosión.

El uso intensivo de tierras de cultivo y los métodos agrícolas que aumentan la erosión, junto con la deforestación y un pastoreo excesivo, son responsables de acelerar la pérdida de partículas del suelo. Además, se prevé que en algunas partes del mundo el cambio climático global aumentará aún más la cantidad de agua descargada en precipitaciones que erosionará el suelo. Una investigación ha profundizado en ello y las perspectivas son inquietantes.

La pérdida de suelo debido a la escorrentía de agua podría aumentar enormemente en todo el mundo en los próximos 50 años debido al cambio climático global y al cultivo intensivo de la tierra. Esta es la conclusión a la que ha llegado en un nuevo estudio el equipo internacional de Pasquale Borrelli, de la Universidad de Basilea en Suiza.

La erosión del suelo tiene consecuencias de gran alcance. Por ejemplo, provoca la pérdida de tierra fértil, reduce la productividad agrícola y, por lo tanto, amenaza el suministro de alimentos para la población mundial. Basándose en un modelo mundial de los suelos, los autores del nuevo estudio han obtenido pronósticos sobre cómo es probable que cambie la pérdida de suelo a causa de la erosión hídrica para el año 2070.

Los investigadores han basado sus predicciones en tres escenarios que también son utilizados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Los escenarios esbozan la posible evolución climática en el siglo XXI basándose en varias proyecciones socioeconómicas diferentes.

Todos los escenarios, incluidos los efectos del cambio climático global y los del cambio en el uso de la tierra, predicen una erosión hídrica persistente, independientemente de las condiciones climáticas, en la mayoría de los aproximadamente 200 países incluidos en el estudio. Al mismo tiempo, los resultados indican que el cambio climático es el principal factor que impulsa el aumento de la erosión del suelo.

Dependiendo de cuál sea el escenario seleccionado, las simulaciones predicen que para 2070 la erosión del suelo aumentará considerablemente, entre un 30% y un 66%, en comparación con las cifras de 2015. Si no se modifican las prácticas agrícolas ni se adoptan medidas para detener el calentamiento de la Tierra, el estudio prevé que se perderán más de 28.000 millones de toneladas adicionales de suelo cada año. Esto es alrededor de dos tercios más que los 43.000 millones de toneladas estimadas para 2015.

Los lugares más vulnerables a un fuerte aumento de la erosión son los países tropicales y subtropicales de ingresos económicos bajos y medios. Por lo tanto, será fundamental que esos países promuevan en su territorio un uso más generalizado de prácticas agrícolas sostenibles.

“La erosión del suelo puede mitigarse mediante el cultivo sostenible de los terrenos agrícolas y las políticas adecuadas”, explica Borrelli. “Esperamos que nuestras predicciones ayuden a determinar la magnitud de la amenaza de la erosión y permitan que los responsables de formular políticas puedan elaborar medidas eficaces para atenuar el impacto”. (Fuente: NCYT de Amazings)

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