Los humanos podrían tener una capacidad innata para distinguir las formas geométricas lo que les haría únicos frente a otros primates, según un estudio de investigadores en neurociencia.

Desde el grabado más antiguo atribuido al Homo sapiens -unas líneas paralelas que datan de hace 73 mil años- hasta las casas que dibujan los niños modernos a una edad temprana, el gusto por las formas geométricas regulares es universal entre los humanos.

Indica que los humanos tienen un “lenguaje del pensamiento” simbólico, sin duda único en su especie, según el estudio firmado por el doctorando Mathias Sablé-Meyer, de la Universidad París-Saclay (PSL)/Collège de France.

Un equipo de investigadores de NeuroSpin, un centro de investigación de imágenes cerebrales dirigido por el neurocientífico Stanislas Dehaene, realizó un experimento que demuestra “que las intuiciones sobre la geometría están presentes en los seres humanos, pero ausentes en los babuinos”, según el estudio publicado a finales de abril en la revista Proceedings of the American Academy of Sciences.

El experimento consiste en “encontrar al intruso” entre seis formas geométricas simples –cuadriláteros–, de las que solo una presenta una irregularidad, como un lado ligeramente más largo, un error de paralelismo o un ángulo diferente.

Luego se repite la operación, siempre con un cuadrilátero, pero cada vez más complejo.

Publicidad