Muchas veces surge la duda a qué se debe que al comprar piezas de pan te lo vendan en una bolsa de papel y no en una de plástico.

¿Qué diferencia hay? Para muchos posiblemente vaya en el precio o en la idea de lo ecológico. Ninguna de ellas es cierta.

De acuerdo con Food 52, existe una realidad que va más allá de una decisión personal cuando se trata de la conservación de las piezas de pan.

El pan de caja muy utilizado en sándwiches se vende en bolsas de plástico, el producto tiene un tiempo de vida alto -a priori del uso de conservadores-, y se mantiene suave y esponjoso.

Esto sucede con cualquier pieza de pan que coloques en plástico. Durará más, pero tiene una gran desventaja que se explica cuando pensamos en la ventaja de la bolsa de papel.

Generalmente, cuando compramos una hogaza o baguette, nos las dan en una bolsa de papel debido a que este tipo de material permite la entrada de aire y a diferencia de la bolsa de plástico que humedece al pan, permite que las costras duras de ciertos tipos de pan se mantengan frescos y crujientes.

La palabra clave es esa, si un pan es crujiente debe guardarse en bolsa de papel. Lo cierto es que su tiempo de vida será más corto, entre uno y dos días antes de hacerse tan duro, que será prácticamente incomible sin un proceso o recalentamiento previos.

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