Las conversaciones entre Apple y varias grandes compañías automotrices, con miras a una asociación para la producción de un vehículo electrónico, han terminado por estancarse debido a que la empresa con sede en Cupertino (California) se inclina a seguir la misma estrategia comercial que utiliza en sus productos tecnológicos, dio a conocer este jueves Bloomberg.

Apple se acercó a varias marcas, como Hyundai Motor Co., Nissan Motor Co., Volkswagen AG y Ferrari NV, pero las negociaciones se frustraron. El punto de desencuentro ha sido la estrategia que propuso, en la que Apple se encargaría de desarrollar un sistema autónomo para el vehículo, así como del diseño interior y exterior y de la tecnología a bordo, dejando la producción de las partes internas al fabricante de vehículos.

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Básicamente, este tipo de acuerdo implicaría que la empresa asociada se deshaga de su marca y se convierta en un ensamblador por contrato para Apple. Una fuente de Bloomberg comparó eso con una situación en la que Apple le pidiera a su rival Samsung que fabricara el iPhone. Contribuir al desarrollo de un nuevo rival en el mercado no responde a los intereses de las marcas conocidas, lo que motivó su negativa a la propuesta.

En estas circunstancias “es más probable que Apple opte por un fabricante contratado, porque ese es el modelo de negocios al que están acostumbrados”, dijo Eric Noble, presidente de la consultora CarLab. De acuerdo a los expertos de la industria, Foxconn y Magna podrían convertirse en los competidores principales para el negocio de Apple Car.

La empresa taiwanesa Foxconn tiene una relación muy estrecha con Apple, como el principal ensamblador del iPhone. Además, cabe destacar que ya está involucrada en el negocio automotriz. Así, por ejemplo, en octubre de 2020 presentó un chasis de vehículo eléctrico y una plataforma de software para ayudar a los fabricantes de automóviles a llevar sus modelos al mercado de una manera más rápida.

Magna, por su parte, tiene mucha más experiencia en la fabricación de automóviles. Ensambla modelos de lujo para empresas como BMW, Daimler AG y Jaguar Land Rover.

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