El Grupo de sistemas electromagnéticos de General Atomics (GA-EMS, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, ha entregado un concepto de diseño de un reactor de propulsión térmica nuclear (PTN) que podría reducir hasta un 25% el tiempo de viaje de futuras misiones a Marte, de acuerdo al Departamento de energía de Estados Unidos.

Dentro de un estudio financiado por la Administración nacional de aeronáutica y el espacio de Estados Unidos (NASA) y administrado por la organización Analytical Mechanics Associates, el diseño de GA-EMS superó los parámetros clave de desempeño esperados y optimizó el reactor PTN para su fabricación.

Los sistemas PTN bombean un propulsor líquido, como el gas de hidrógeno, a través del núcleo del reactor. El calor que produce la fisión de uranio calienta el propulsor hasta convertirlo en gas, el cual se expande entonces por una boquilla para producir empuje. Comparados con un cohete químico, un cohete PTN es doblemente eficiente.

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Previamente, en la década de 1960, la compañía General Atomics también estuvo involucrada en el proyecto Rover, de la Comisión de energía atómica de la NASA, uno de los primeros programas en demostrar la viabilidad de la propulsión térmica nuclear espacial. También, en 1965, participó en la prueba y caracterización del combustible nuclear para el reactor SNAP-10A, el único reactor de energía nuclear estadounidense lanzado al espacio, que alimentó un satélite durante 43 días.

“Este es un esfuerzo emocionante que se alinea directamente con nuestros más de 60 años de investigación y desarrollo en energía nuclear, incluido el diseño y despliegue de reactores nucleares y nuestra experiencia en sistemas espaciales. Estamos emocionados de contribuir con nuestras ideas a la próxima generación de exploración espacial para nuestro país y nuestro mundo”, expresó Scott Forney, presidente de GA-EMS.

La compañía propone con su diseño características que abordan problemas conocidos de diseños históricos de reactores PTN, como la corrosión de los elementos combustibles, además de haber conseguido un núcleo compacto al utilizar uranio enriquecido de alta calidad, en vez de uranio altamente enriquecido. Este tipo de cohete no está diseñado para el despegue de naves espaciales; para dicha tarea aún serán necesarios los cohetes químicos, según el Departamento de energía de Estados Unidos.

En cuanto a energía nuclear, la NASA dio a conocer también, a finales de agosto, sus planes de fabricar reactores nucleares que puedan utilizarse para proveer de energía las futuras misiones de humanos en la Luna y a Marte. Con este fin, el departamento de energía de aquel país convocó al sector privado a aportar ideas con el fin de construir lo que llama un sistema de energía de superficie de fisión. Se espera tener este sistema listo para lanzarse a la Luna a más tardar el 31 de diciembre de 2026.

Debido a los planes actuales de enviar misiones humanas a la Luna y a Marte, los expertos coinciden en la necesidad imperante de madurar las distintas tecnologías que podrían hacer esto posible y más rápido, como es el caso de este nuevo diseño para un cohete de propulsión térmica nuclear.

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