A la vez que la variante ómicron del coronavirus SARS-CoV-2 se propaga por el mundo, los laboratorios que han estado fabricando la vacuna contra el COVID-19 ya se encuentran haciendo las modificaciones necesarias para evitar que la nueva variante manifieste síntomas en personas inoculadas. Dicha vacuna podría estar lista en marzo de 2022.

Tanto Pfizer como Moderna anticipan que una nueva vacuna diseñada específicamente para la variante ómicron podría estar disponible en 100 días aproximadamente.

Ómicron, clasificada como una “variante de preocupación” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), todavía se está estudiando para ver si es más contagiosa o causa una enfermedad más grave que otras variantes, y si puede evadir las vacunas actuales.

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No obstante, las industrias farmacéuticas no pierden el tiempo. Stéphane Bancel, director del laboratorio estadounidense Moderna, se dijo pesimista en una entrevista con el Financial Times ante la posible disminución de eficiencia de su vacuna contra la nueva variante.

“No sé cuánto, porque tenemos que esperar los datos”, dijo. “Pero todos los científicos con los que he hablado [dicen], ‘Esto no va a ser bueno’”.

Moderna podría tener una inyección de refuerzo de COVID-19 dirigida a la variante ómicron lista para solicitar la autorización de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) en marzo, dijo el miércoles el presidente de la compañía.

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Pfizer también está trabajando con el mismo cronómetro. “En 95 días tendremos la nueva vacuna contra ómicron”, dijo Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer.

“Aún hay muchas cosas que se desconocen” en torno a la nueva variante, detectada en el sur de África y considerada “preocupante” por la OMS, dijo el director Bourla. “Sabremos lo esencial de lo que necesitamos saber en unas cuantas semanas”, agregó.

¿Por qué hasta marzo?

Solo se necesitan tres días para generar la plantilla de ADN necesaria para hacer una nueva vacuna de ARN mensajero, es decir, las que producen Pfizer y Moderna. Luego, se necesitaría aproximadamente una semana para producir dosis suficientes de la vacuna para hacer pruebas de laboratorio y otras seis semanas para realizar las pruebas preclínicas en células humanas en tubos de ensayo y así asegurarse de que la nueva vacuna funcione como debería.

Entonces, dentro de 52 días, un equipo científico podría tener una vacuna de ARNm actualizada y lista para enlazarse al proceso de fabricación y comenzar a producir dosis para un ensayo clínico en humanos. Es probable que ese ensayo requiera al menos unas semanas para un total de alrededor de 100 días para actualizar y probar una nueva vacuna.

Claro, no sería su única arma contra la nueva variante. Pfizer también espera que su nuevo fármaco antiviral Paxlovid sea eficaz contra la variante ómicron. En una entrevista con CNBC, el director Bourla dijo:

“Estoy seguro de que este medicamento funciona para todas las mutaciones conocidas, incluida la de ómicron, pero estamos trabajando en medicamentos de seguimiento para el caso eventual de que tal vez se desarrolle una resistencia”.

Pfizer solicitó a la FDA de Estados Unidos la autorización de emergencia de Paxlovid a finales de noviembre después de informar datos que mostraban que tenía un 89 por ciento de efectividad para prevenir la hospitalización o la muerte en personas en riesgo.

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