El día de hoy es el inicio formal de la entrega recepción en la administración publica estatal. En las 17 dependencias de gobierno muchos de los servidores públicos estarán más nerviosos que listos para entender que ya llegó, ya está aquí, el equipo del Gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez.
Días adversos los que vivirán muchos funcionarios estatales. Otros comenzarán a vender su amor y conocimientos a los Morenos, y otros, sencillamente jurarán que ya no son más panistas que el pan que se vende en Día de muertos.
Uno de esos casos es el del contador Héctor Vargas Rubín quien juraba a los Yunes de El Estero, y a sus allegados, lealtad y entrega total a sus proyectos políticos.
Vargas Rubín hasta ayer en la noche fingía, perdón fungía, como subsecretario de Planeación, pero si usted anda preguntando cuál será su futuro, mejor búsquelo en algunas de las direcciones municipales de la tesorera Clementina “Tula” Guerrero porque de la noche a la mañana, el famoso “Pinocho”, decidió formar parte de la gran transformación morenista en el ayuntamiento que encabeza Hipólito Rodríguez Herrero.
Vaya que Héctor hace gala de sus mentiras.
