Viridiana apareció asesinada. Dos días antes el Gobierno le dijo a sus familiares: “estamos investigando”.
Secuestraron a Yesenia. La localizan viva, pero atada en un auto.
Arden los bosques de Veracruz. El gobernador inicia el día arropado por sus colaboradores y un alcalde aliado.
Sobre la otra Yessenia, no hay pistas de los responsables.
Y hoy, en el colmo de la burla para los veracruzanos, en Facebook presumen su apoyo a quien por omisión ha dejado la entidad a merced de una vorágine criminal, feminicida, agresora contra las libertades.

Para el Poder hay prioridades: humillar a los que les dieron privilegios es una de estas.
Y apenas es miércoles.

