Durante las conferencias de prensa matutinas, las aparentes disminuciones en homicidios dolosos (asesinatos) se presentan como logros del gobierno, al tiempo que se omiten, tanto los incrementos anómalos en categorías delictivas paralelas, como la tragedia abrumadora de los desaparecidos.
En los últimos seis años, el número de víctimas registradas en la categoría de homicidio doloso supuestamente ha disminuido 11%. En contraste, el número de víctimas de homicidio culposo (accidentes) y de “otros delitos contra la vida y la integridad” se han incrementado en un 11% y 103%, respectivamente. Incluso, diversas entidades registran más accidentes que asesinatos, y otras más registran más casos de “otros delitos contra la vida y la integridad” que asesinatos.
Otro factor de incertidumbre sobre la precisión de los registros de homicidio doloso es el incremento en el número de personas desaparecidas. Este incremento ha sido de tal magnitud que en algunas entidades se ha producido un cruce de los registros, reportando más personas desaparecidas que asesinatos.
Además, el gobierno suele utilizar comparativos engañosos. Cuando los comparativos se hacen de la manera correcta, las reducciones oficiales disminuyen o, inclusive, se invierten.
A continuación un cuadro resumen contenido en el informe “La transformación de los asesinatos en propaganda: una vista a los números de mexicanos que estaban… y que (con toda intención) ya no están”, elaborado por Causa en Común:

Desafortunadamente, no sobra decirlo: la manipulación de la información más sensible para los mexicanos denota una irresponsabilidad que debe corregirse, por honestidad política, y para reconocer y enfrentar el más grave de nuestros problemas.
Informe e información de Causa Común







