Los aranceles de México a productos asiáticos pueden agravar el estancamiento económico, afectar al tipo de cambio e incluso generar desempleo a pesar de la retórica de reindustrialización, un resultado opuesto al buscado por el gobierno, advirtió Banamex.
El área de análisis económico del grupo financiero refirió en un reporte que las barreras en principio buscan proteger la industria nacional al elevar el precio de bienes importados, permitiendo que los productores locales ganen cuota de mercado y fomenten la sustitución de importaciones.
Sin embargo, la teoría económica destaca costos significativos como distorsiones en la asignación de recursos, ya que los aranceles podrían incentivar producción en sectores no competitivos, así como el incremento de costos para actividades e industrias que dependen de insumos importados.
Sostuvo que los aranceles no han fortalecido la producción local. “La evidencia empírica sobre la imposición de aranceles en México, como los impuestos al acero y aluminio en 2018, muestra que aunque generaron ingresos fiscales, no fortalecieron la producción local de manera sostenida”.
Al considerar los aranceles a productos agropecuarios se estima que generaron ‘efectos multiplicadores negativos’ en sectores interconectados, sin convergencia de precios ni aumentó la producción local.
Agregó que el Instituto Mexicano para la Competitividad ha reportado que los aranceles que impuso México a textiles no redujeron las importaciones sino, que por el contrario, la triangulación china creció y erosionó aún más la competencia en esta industria.
Apuntó que dada la alta integración de México en las cadenas globales, (el comercio exterior representa más de 80% del PIB), los aranceles podrían fragmentar más las tendencias de relocalización, al contradecir la ventaja comparativa en manufactura de bajo costo.
Recordó que el Congreso aprobó el aumento de aranceles a 1,463 fracciones arancelarias de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación.
Las barreras entrarán en vigor en enero y afectarán a las importaciones de bienes provenientes de países sin tratados comerciales vigentes con México, incluyendo a China, India, Indonesia, Rusia, Malasia, Tailandia, Singapur y Turquía.
Las modificaciones afectarán principalmente a productos considerados estratégicos (textil, vestido, siderúrgico, autopartes, plásticos y calzado) e impactarían a 6.4% de las importaciones totales de México.
Grupos financieros prevén que la economía mexicana se desacelerará este año a 0.39%, según la más reciente encuesta mensual de Banxico.







