Mientras Andrés Manuel López Obrador predicaba desde su púlpito mañanero sobre la “justa medianía” y la “austeridad republicana”, para seguir hipnotizando a los seguidores y militantes de Morena, sus retoños demostraron una interpretación peculiar de la “Pobreza Franciscana” en todo 2025. 

En un país con tanta carencia, los chicos López se erigieron como apóstoles del lujo, demostrando que la congruencia de Morena de “Primero los pobres” es, en efecto, toda una realidad, pero en el consumo de marcas de ultra lujo. 

He aquí los 10 momentos que redefinieron el concepto de “gobierno rico con pueblo pobre”, aplicado al ámbito familiar.

Febrero: La boda “austera” de Gonzalo Alfonso en la Riviera Maya

“Bobby” nos dio una lección de humildad al casarse en el exclusivo Hotel Vidanta de la Riviera Maya. Más de 1,000 invitados y un costo que superó los 20 millones de pesos. Una boda digna de un asesor “honorífico” del Tren Interoceánico. Pobreza Franciscana total, con champaña y caviar.

Marzo: Jesús Ernesto y el arte de la “limosna” líquida en la Roma

Con apenas 17 años, Jesús Ernesto demostró que la juventud también sabe de austeridad, gastando más de 300 mil pesos en bebidas en un antro exclusivo de la Colonia Roma. Fiesta nivel pueblo, con estilo Möet y Hennessy.

Marzo: Andrés Manuel III, el mecenas de la 4T con serigrafía de Yayoi Kusama

Andrés Manuel (hijo) nos ilustró importando una serigrafía de la artista Yayoi Kusama desde Japón por más de 500 mil pesos. Arte contemporáneo para millonarios, porque el pueblo merece ver obras de arte caras, aunque sea de lejos.

Junio: El clóset de Jesús Ernesto, un canto a la “justa medianía”

Jesús Ernesto nos recordó la frase de su padre: “Ya tenemos zapatos ¿para qué más?”. Él se lo tomó a pecho y complementó sus zapatos con cartera Gucci, pulsera Louis Vuitton y tenis Balenciaga. La justa medianía es un accesorio, no una regla.

Junio: El verano náutico del primogénito de la austeridad

El verano le sentó bien a Jesús Ernesto, quien disfrutó de vacaciones en un yate exclusivo con su novia. “Primero los pobres”, dijo, mientras navegaba en super lujo, seguramente planeando cómo ayudar al pueblo desde alta mar.

Julio: Andrés Manuel en Tokio, el hotel más “austero” del mundo

Andrés Manuel (hijo) no se conformó con un Airbnb y se hospedó 14 días en The Okura Tokio, uno de los hoteles más caros del mundo. Solo hospedaje y extras rondaron los 177 mil pesos, con una cena de 47 mil pesos. Un retiro monacal, sin duda.

Julio: El “retiro espiritual” en Prada, Tokio

En ese mismo viaje, fue captado saliendo de boutiques Prada. Vacaciones de descanso muy austero. Pero vale recordar el discurso populista y engañoso de AMLO: “la austeridad no es un asunto administrativo, es un asunto de principios”. Principios de seda, al parecer.

Julio: Jesús Ernesto, vida europea de alto nivel con camiseta “All Saints”

Jesús Ernesto continuó su gira de humildad por Europa, de fiesta en un antro de lujo en Santander, España. Camiseta “All Saints” y vida europea de alto nivel. Porque el pueblo de México necesita representantes de clase mundial en las discotecas.

Todo el año: El sueldo “austero” de Andrés Manuel (hijo) en Morena

Andrés Manuel (hijo) ganó 127 mil pesos brutos al mes en Morena, más que la presidenta del partido. ¿Privilegios con sueldo de lujo o Morena promueve la discriminación salarial? La austeridad es una pirámide invertida.

24 de diciembre: José Ramón y la Navidad del Loro Piana y Hermes

José Ramón cerró el año con broche de oro (o de piel de cocodrilo), captado saliendo del Loro Piana con bolsa Hermes en Houston, Texas. Compras de ultra lujo para una Navidad austera. ¿Habrá ido de compras en la camioneta de más de 3 millones de pesos en la que lo captaron en octubre?

Estos fueron los momentos más “humildes” de los hijos del líder moral de Morena, Andrés Manuel López Obrador, en 2025. A esto se referirán con la “austeridad republicana”, o ¿cómo era? 

La 4T: un modelo de negocio familiar disfrazado de movimiento social, donde la única transformación es la de las cuentas bancarias de los López Beltrán. El pueblo, mientras tanto, que se ajuste el cinturón. Total, ya tienen zapatos.

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