La Arquidiócesis de Xalapa señaló que en México y Veracruz persiste un discurso oficial que rechaza o desconoce la magnitud de los problemas sociales, y planteó la necesidad de un cambio interior y colectivo para enfrentar la situación social, económica e institucional del país.

En su comunicado dominical, la Iglesia católica retomó el Evangelio de Mateo (4, 12-23) para exponer dos planteamientos centrales. El primero hace referencia a la transformación de las tribus de Zabulón y Neftalí, que pasaron de la pobreza, la violencia y la desesperanza a una condición de renovación y esperanza, destacando que, desde la visión cristiana, solo a través del Mesías es posible revertir los factores que deterioran la vida social.

El segundo planteamiento se enfoca en el llamado a la conversión, entendido como un cambio profundo en la conducta personal y social. La Arquidiócesis recordó que la predicación de Jesús inicia con la exhortación a convertirse, lo que implica abrirse al reino de Dios como horizonte de transformación de las desigualdades y rechazar las prácticas que perpetúan la injusticia.

El documento subraya que Jesucristo es la luz central de la Iglesia y que su mensaje debe prevalecer para evitar la pérdida de orientación entre los creyentes. En ese contexto, la conversión es definida como el fortalecimiento de la identidad cristiana, el retorno al amor de Cristo, el acompañamiento de una fe auténtica y el compromiso de servicio al reino de Dios.

Asimismo, la Arquidiócesis indicó que la participación en el reino de Dios se refleja en una forma distinta de actuar en la vida cotidiana, colocando la compasión como eje de la convivencia social.

Por último, afirmó que este llamado al cambio interior mantiene plena vigencia y resulta necesario para enfrentar problemas como el crecimiento económico insuficiente, la inseguridad persistente, el debilitamiento de las instituciones y los discursos oficiales que, advirtió, minimizan o niegan la gravedad de los problemas sociales actuales.

Publicidad