Xalapa, Ver. – El incremento a la tarifa del transporte público en la capital del estado no solo llegó sin aviso previo, también llegó con bendición oficial. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, calificó como “válido y justificado” el aumento, al señalar que los concesionarios ya no podían sobrevivir al alza inflacionaria ni al ajuste al salario mínimo.

En entrevista, la mandataria explicó que la situación financiera del sector en Xalapa se volvió crítica, al punto de que algunas unidades dejaron de circular por falta de recursos para pagar a los choferes. “Por el aumento de salario que se autorizó, a los concesionarios se les quedó muy por abajo de la inflación y ya no les dio”, argumentó.

Según Nahle, el ajuste tarifario no responde a una decisión arbitraria, sino a una medida de “rescate” para evitar que el transporte urbano colapsara. En otras palabras, subir el pasaje fue presentado como el mal menor antes de que los camiones desaparecieran por completo.

La gobernadora precisó que el incremento no será generalizado en todo el estado. Como ejemplo, citó el puerto de Veracruz, donde la tarifa urbana de 15 pesos se mantiene intacta, al menos por ahora, sugiriendo que la crisis parece tener domicilio específico.

Finalmente, aseguró que su gobierno vigila que los aumentos se realicen de manera responsable y mediante diálogo, con el compromiso de no afectar la economía familiar, aunque el primer impacto ya se reflejó en el bolsillo de los usuarios, quienes ahora pagan más para evitar quedarse esperando un camión que quizá ya no circule.

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