Elena Rybakina protagonizó una espectacular actuación para derrotar a Aryna Sabalenka por 6-4, 4-6 y 6-4 el sábado y conquistar su primer título del Abierto de Australia, imponiéndose a la número uno del mundo en la reedición de la final disputada hace tres años en Melbourne Park.

En la primera final de Grand Slam desde 2008 en la que participaban jugadoras que aún no habían cedido ningún set, fue la cabeza de serie número uno, Sabalenka, la que parpadeó primero bajo el techo de la Rod Laver Arena, ya que Rybakina salió con todas sus armas para romper el servicio de su contrincante en el primer juego y tomar el control.

Los potentes golpes de la kazaja Rybajkina, quinta cabeza de serie, causaron todo tipo de problemas a la dos veces campeona Sabalenka, hasta llegar cómodamente al punto de set en el décimo juego y rematarlo, lo que hizo saltar las alarmas en el banquillo de la bielorrusa.

Tras llegar con 46 victorias en Grand Slam en pista dura de las últimas 48, la cuatro veces ganadora de un Grand Slam, Sabalenka, encontró su ritmo y comenzó el segundo set de forma más positiva, pero Rybakina salvó tres puntos de quiebre para mantener el 1-1.

Un golpe de derecha errático de Rybakina le dio a Sabalenka la oportunidad de igualar a un set cada una, y la bielorrusa la aprovechó para transformar el último set en un duelo que se decidiría por quien mantuviera mejor los nervios.

Tras haber vencido a Rybakina en una situación similar en la final de 2023, Sabalenka desató una avalancha de golpes ganadores para ponerse 3-0, pero la kazaja remontó y rompió el servicio de su rival para ponerse 4-3 antes de sellar la victoria y sumar un nuevo título al de Wimbledon 2022.

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