En medio de una jornada marcada por bloqueos carreteros, vehículos incendiados y despliegues de seguridad en distintos puntos del estado, el gobierno de Veracruz optó por minimizar los hechos.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, informó, en sus redes sociales, que este lunes habrá clases en todos los niveles educativos y llamó a la población a mantener sus actividades cotidianas “con normalidad”, pese a los hechos violentos registrados principalmente en el norte de la entidad.
Los incidentes se reportaron en la autopista Puebla-Orizaba, en la zona norte -Tuxpan y Álamo- y en la carretera hacia el sur con dirección a Villahermosa. Las autoridades estatales confirmaron un despliegue coordinado con fuerzas federales, la Secretaría de Seguridad Pública, la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Fiscalía General de la República, en el marco de la estrategia nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para contener la violencia y restablecer el orden.
Durante el día se realizaron operativos para recuperar el control territorial y liberar vías de comunicación. En la autopista Orizaba-Córdoba se reportaron largas filas de vehículos debido a la presencia de aceite derramado, situación que fue atendida por las autoridades para restablecer la circulación.
Nahle insistió en que el estado mantiene coordinación plena con el sistema nacional de seguridad y que el despliegue permanecerá activo en todo el territorio veracruzano. Protección Civil, por su parte, informó que el evento de norte registrado en la zona centro, con rachas de hasta 85 kilómetros por hora, disminuirá durante la noche.
Sin embargo, el contexto de violencia no pasó inadvertido. Los disturbios se produjeron tras la confirmación del abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, identificado como líder del Cartel Jalisco Nueva Generación. La reacción en distintos puntos del estado evidenció la capacidad de respuesta violenta del crimen organizado frente a operativos federales.
Mientras el gobierno estatal apuesta por un discurso de estabilidad y continuidad, algunas instituciones optaron por medidas preventivas. La Universidad Veracruzana suspendió clases presenciales este lunes, argumentando la necesidad de salvaguardar la integridad de su comunidad estudiantil, docente y administrativa.
Rocío Nahle insiste en que “no hay problema” y que la vida debe continuar; los hechos, sin embargo, muestran un estado que todavía enfrenta episodios de violencia capaces de paralizar carreteras estratégicas y alterar la cotidianidad.
Entre el llamado a la calma y la evidencia de tensión, Veracruz inicia la semana bajo vigilancia reforzada y con la promesa gubernamental de que la paz está en construcción.







