- Derrame sin origen identificado ya contaminó 170 kilómetros de litoral; campamentos advierten negligencia ambiental.
Veracruz enfrenta otro episodio de contaminación petrolera sin responsables claros. El derrame de hidrocarburo detectado en playas de Pajapan y otros puntos del sur del estado podría impactar la próxima temporada de anidación de tortugas marinas si el chapopote permanece en la arena, advirtió Pablo César Trinidad Delgado, representante de la Red de Campamentos Tortugueros de Los Tuxtlas.
El contaminante -cuyo origen sigue sin ser esclarecido- se ha dispersado a lo largo de aproximadamente 170 kilómetros de litoral, alcanzando al menos 12 puntos costeros en varios municipios del sur veracruzano.
Las primeras señales de daño ya aparecieron. En el campamento tortuguero de Los Arrecifes se localizaron dos tortugas muertas, presuntamente por contacto con chapopote derivado del derrame.
“Llegaron a la playa ya sin vida. Todo indica que fue por el chapopote asociado al derrame”, señaló Trinidad Delgado.
Por ahora, el impacto directo parece limitado porque la temporada de anidación aún no inicia y la mayoría de los ejemplares permanece mar adentro. Sin embargo, la situación podría cambiar rápidamente si la contaminación no se retira antes de abril.
“Todavía no estamos en temporada, por eso no vemos una afectación mayor. Las tortugas siguen en aguas profundas y es difícil medir el daño real”, explicó.
El problema de fondo es el residuo persistente del hidrocarburo en la arena. Si el chapopote no se limpia a tiempo, podría convertirse en una trampa mortal cuando las tortugas regresen a desovar.
“Si no limpian como debe hacerse, cuando la tortuga salga a desovar se llevará el chapopote entre las aletas o pegado al caparazón, y eso sí les provoca afectaciones”, advirtió.
Ante ese escenario, los campamentos urgieron a las autoridades a realizar una limpieza integral del litoral antes del inicio de la temporada reproductiva.
“Lo ideal es que retiren todo el material contaminante. De lo contrario, sí habrá una afectación importante”, sostuvo el representante.
La Red de Campamentos Tortugueros mantiene nueve campamentos que vigilan cerca de 60 kilómetros de playa, desde Lerdo de Tejada hasta Tatahuicapan de Juárez, con la participación de alrededor de 120 personas dedicadas a la conservación.
Ocho de estos centros operan dentro de la Reserva de la Biósfera Los Tuxtlas, donde cada año se realizan labores de monitoreo, protección de nidos y rescate de crías.
En esta franja costera se registran cinco especies de tortugas marinas: lora, verde, carey, laúd y caguama. Durante una temporada promedio se contabilizan entre 2,500 y 3,000 nidos, aunque la cifra varía según las condiciones ambientales.
Mientras tanto, los voluntarios realizan labores de limpieza y preparación de las playas para el arribo de los reptiles marinos. Pero el verdadero impacto del derrame -insisten- se conocerá cuando las primeras tortugas comiencen a salir del mar para desovar y se confirme si el chapopote sigue incrustado en la arena.
En el sur de Veracruz, una vez más, la contaminación petrolera amenaza con adelantarse a la vida silvestre. Y, como suele ocurrir, todavía nadie explica de dónde salió el hidrocarburo ni quién pagará el daño.







